Imagenes del cordobés Paco Molina, desaparecido en 2015, mostrando el aspecto que puede tener con 20 años. Imagen archivo - Europa Press

Javier Collado

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El próximo sábado, día 2 de julio, se cumplen siete años de la desaparición de Paco Molina, visto por última vez en el año 2015 en Córdoba capital, cuando tenía 16 años. Mientras, la investigación por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sigue «muy activa», la familia que siguen manteniendo la esperanza de encontrar al joven.

La familia solo piden que «donde quiera que esté, se encuentre bien y a salvo», tras años de investigación para dar con su paradero y poner en marcha iniciativas como en 2020 del apartado de correos 3011 de Córdoba, «por si hay alguien que tenga información, la haga llegar, aunque sea de forma anónima», con el objetivo de hallar pistas.

Asimismo, mediante el Centro Nacional de Desaparecidos (Cndes), la familia está pendiente de posibles actuaciones en hospitales por si Paco hubiera sido atendido. Por su parte, el progenitor, Isidro Molina, afirma que espera que «la desgracia que vive todo el mundo con la pandemia haga más empáticas a las personas con este problema»; mientras que su madre, Rosa Sánchez, remarcó que su hijo «no se fue, se lo han llevado, aunque no sé dónde, pero él no se fue».

Hace tres años, desde la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional apuntaron esta investigación hacia personas que rodeaban al joven, que eran mayores que él y que podrían tener algún dato sobre la desaparición, pero que no han querido dar por miedo a implicarse sobre algún hecho ilícito.

Francisco Molina Sánchez se encuentra en paradero desconocido desde el 2 de julio del año 2015, cuando quedó con unos amigos en Córdoba

DUDAN DE SU MARCHA VOLUNTARIA

Desde el inicio de la investigación, los padres de Francisco Molina han puesto en duda que su hijo se fuese voluntariamente porque no tenía dinero en ese momento ni ropa. Al respecto, durante estos años han recibido muchas llamadas aportando pistas falsas, una de ellas «era de Colombia y pedían dinero, diciendo que si no matarían a mi hijo», según relató el padre.

Por otro lado, la familia puso en marcha un correo ‘[email protected]’ para que ciudadanos que se realizaron fotos en torno al día de la desaparición de Paco en el centro de la capital o la Estación de Autobús de Córdoba, las envíen al mismo, así como del área de servicio de Pedro Abad (Córdoba), por ser lugar de parada del autobús. Estas fotos son totalmente confidenciales y no se van a publicar; sin embargo, pueden dar pistas sobre la investigación.

La Policía ha buscado a Paco en diez países, entre ellos Irak y Siria e Italia. Actualmente, los padres siguen manteniendo la esperanza de verlo algún día.

 

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