Javier Collado

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Ante la actual situación sobre la subida en el precio de los carburantes que se viene produciendo por la invasión de Rusa a Ucrania, CSIF muestra su descontento ante el creciente malestar entre los carteros de las zonas rurales, pues el plus de kilometraje y combustible que les abona Correos por utilizar su vehículo privado para el reparto se ha mantenido invariable desde 2011, por lo que reclaman una actualización.

Esta situación afecta a medio centenar de trabajadores y trabajadoras de la empresa postal en localidades como: La Carlota, Priego de Córdoba, Peñarroya-Pueblonuevo, Villanueva de Cordoba o Rute, entre otras.

Por su parte, Francisco Guerrero, responsable del Sector de Entidades Públicas Estatales (EPE) de CSIF Córdoba, manifiesta que esta situación es muy grave para los profesionales ponen a disposición de Correos su propio vehículo al no modificarse el coste del kilometraje desde hace 11 años y con un fuerte aumento de la gasolina en las últimas semanas. Ante este escenario, el sindicato reclama una indemnización para compensar todo el poder adquisitivo perdido por este personal y que actualice el plus para adecuarlo a las circunstancias de cada momento.

Asimismo, el responsable resalta que el trabajo de estos carteros se desarrolla en pueblos pequeños en los que es más complicado repartir por su aislamiento y  estado de las carreteras. Por ello, Guerrero considera que la indemnización mensual es insuficiente, porque se trata de zonas de complicado acceso en las que resulta difícil transitar por vías que tienen un firme deteriorado y que provocan un gran desgaste en los coches particulares que usan los trabajadores.

A esto se le suma que la mayoría de los empleados se marchan cuando hay concursos de traslado y tienen la posibilidad de coger una plaza en localidades donde no se vean obligados a coger su propio coche. Por este motivo, el responsable lamenta que la empresa Correos paga muy poco por kilómetro, en concreto les dan una indemnización de 0,23 euros por kilómetro, que incluye el mantenimiento y el combustible, una cuantía que no ha variado desde 2011.

En definitiva, manifiesta que es una reivindicación que llevan haciendo desde hace mucho tiempo sin obtener resultados positivos hasta el momento.