Estación de autobuses de Córdoba.

Javier Collado

Dobuss

Un usuario de la Estación de Autobuses de Córdoba ha agredido a un vigilante de seguridad del recinto, llegando a partirle un brazo, cuando éste le pidió que se pusiera la mascarilla y dejase de fumar, ya que esto último está prohibido en el interior de la estación y por ser obligatorio, por su parte, el uso de la mascarilla.

Los hechos, según ha informado este lunes en una nota la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de la Unión Sindical Obrera (FTSP-USO) de Andalucía y que ya han sido denunciados en la Comisaría de la Policía Nacional, tuvieron lugar en torno a las 00,30 horas del pasado viernes 20 de noviembre.

Esa noche, un usuario que se encontraba en los andenes fumando y sin mascarilla, momento en el que «el agente de seguridad privada de servicio en ese momento en la estación», que estaba «solo y sin apoyo», se dirigió al individuo y le informó de «la obligatoriedad del uso de la mascarilla, y la prohibición expresa de fumar en las instalaciones».

Sin embargo, este hombre, en lugar de atender a la petición del vigilante, le espetó que no podía obligarle a ponerse la mascarilla, momento en el que el agente de seguridad privada «extendió el brazo al percatarse de la proximidad de esta persona con respecto a él, ya que no respetaba la distancia de seguridad», y el usuario «comenzó a agredirlo llegando a fracturarle un brazo», abandonando el agresor acto seguido las instalaciones.

Ante ello, desde el sindicato se ha trasladado al vigilante agredido, que está de baja con un brazo fracturado, un mensaje de «ánimo», deseándole una «pronta recuperación», a la vez que le ha felicitado, «por su valentía y profesionalidad, haciendo frente a una situación difícil y que, por desgracia, cada día es más frecuente, nuevamente sin apoyo».

Desde FTSP-USO se ha recordado que ya ha denunciado públicamente «en varias ocasiones el abandono que sufren los empleados de seguridad de la Estación de Autobuses de Córdoba, no habiendo recibido respuesta ni por parte de la UTE Consorcio de Autobuses de Andalucía, Alsa, Socibus y Sepulvedana, y ni siquiera por parte de la Junta de Andalucía».

De hecho, el pasado 4 de noviembre el responsable en Córdoba de FTSP-USO Andalucía reunió con la delegada Fomento de la Junta de Andalucía en Córdoba, «de quien depende la Estación de Autobuses», Cristina Casanueva, quien «se comprometió a gestionar para que se aplique el pliego de condiciones técnicas» de adjudicación de la gestión de las instalaciones, en el que «se establece la obligación de disponer de tres vigilantes de seguridad, auxiliares de mantenimiento, además de un punto de información con empleados de servicios auxiliares».

Sin embargo, según ha señalado el sindicato, «actualmente los empleados de mantenimiento, el punto de información y varios vigilantes de seguridad se encuentran en situación de ERTE, con la estación funcionando al 70 por ciento de su capacidad, y ahora la estación solo dispone de un vigilante de seguridad».

Igualmente, FTSP-USO ha criticado que el aparcamiento de la estación «se encuentra condiciones muy precarias, sin iluminación y con las barreras de acceso averiadas, con lo que cualquier persona o vehículo pueden acceder a las instalaciones sin el control debido, poniendo en peligro la propia seguridad de la estación y, por tanto, de los viajeros que día tras día transitan por ella para hacer uso del transporte público».

Lo más grave de toda esta situación, a juicio del sindicato, «es que todo lo descrito anteriormente está recogido en un pliego de condiciones técnicas que incumple sistemáticamente la adjudicataria, con el beneplácito de la Junta de Andalucía, que está permitiendo esta injusta e ilegal situación».