Los hoteles de Córdoba reactivan poco a poco su actividad a la espera de turistas

El Hotel Laboutique Puerta Osario de Córdoba ha sido uno de los primeros establecimientos hoteleros en abrir sus puertas en la capital tras el confinamiento

Javier Collado

Dobuss

El sector turístico y, dentro de este, el de los hoteles, ha sido uno de los más afectados por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus desde el pasado mes de marzo. La entrada en el estado de alarma provocó el cierre repentino de todos los hoteles del país de manera forzada e indefinida. Un tiempo de incertidumbre y crisis que coincidía con la época más festiva de Córdoba: la primavera. Un hecho que no ha hecho más que incentivar esa incertidumbre en el sector hotelero cordobés de cara a su reapertura, aunque ya muchos valientes se han echado a la calle y han reactivado sus establecimientos, aunque sea con una afluencia mínima.

Este ha sido el caso del Hotel Laboutique Puerta Osario de Córdoba, uno de los primeros establecimientos hoteleros en reabrir en la capital tras el confinamiento, que cerró sus puertas el 15 de marzo y volvió a colgar el cartel de “abierto” el pasado 7 de junio. ¿Por qué tomaron la decisión de volver a la actividad en este pequeño hotel familiar? “Hicimos una valoración económica en la que sabíamos que era más que inviable la apertura, pero pusimos la otra balanza sobre la mesa, en la que merecía más la pena que el establecimiento estuviera en primera línea de batalla”, cuenta Pedro Alba, director del establecimiento ubicado en Puerta Osario.

La familia, primera parte de la empresa en incorporarse

Pedro Alba y su hermana, ambos encargados del establecimiento hotelero.

Para ellos, la primera decisión a tomar fue que la familia se “multiplicara” y fuera la primera parte de la empresa en incorporarse y sacar este proyecto adelante. “Hemos sido los primeros en incorporarnos y en tomar el pulso de si compensa o no la reapertura y, a medida que vayan pasando los días y veamos hasta dónde llegamos iremos desafectando al resto de compañeros”. Lo que podemos llamar “una medida de prueba”, cuenta Pedro Alba.

Pero no solo en plantilla -actualmente al 50% activa y la otra mitad en ERTE en el caso del Laboutique Puerta Osario- han tenido que “reinventarse” los establecimientos hoteleros en Córdoba. En el caso del hotel regentado por Alba, han tenido que modificar aspectos en recepción, como la instalación de mamparas, evitar el contacto con los clientes, asegurar la distancia social, desinfectar las llaves cada vez que son entregadas o higienizar este área cada vez que pasa un cliente, sumado a la eliminación de elementos decorativos en todos los espacios del hotel, incluidas las habitaciones, así como la reducción del aforo de su cafetería. Todo ello “para garantizar la seguridad y tranquilidad de nuestros clientes y trabajadores”.

Viajes de trabajo, antes que por turismo

En cuanto a la ocupación y afluencia de clientes, el director del hotel puntualiza que “está primando el aspecto laboral, trabajadores de visitas comerciales tanto locales, regionales y nacionales”. Pero sobre todo destaca que esta afluencia se produce entre semana, con fines de semana “sin expectativas de turismo”. Aunque sí es cierto que atisba un cambio mínimo en la tendencia para este fin de semana, “probablemente por la finalización del estado de alarma y la mayor facilidad de movimiento entre comunidades”. Pero nada que haga presagiar buenas cifras hoteleras para el mes que se aproxima. “Si ya de por sí el mes de julio en Córdoba era negativo, con estas circunstancias no lo va a ser menos este año”, puntualiza.

En cuanto a la procedencia de turistas, el director del Hotel Laboutique Puerta Osario cree que primará el turista nacional, “sobre todo aquí en Córdoba”, intuyendo una “vuelta a la normalidad” o al menos un “mayor empujón al turismo de la ciudad” para los próximos meses de otoño. “Quizás tengamos unos 10 o 12 días buenos en junio por desplazamientos laborales, pero eso no quita que este verano será un verano económicamente negativo”, apunta Alba. “Los demás años veníamos de una primavera que es donde más se produce, lo que sería de colchón para el verano”, aunque el hotelero no duda en que “el otoño ayudará a la actividad de manera considerable, en comparación con los meses anteriores”.

Independiente de las circunstancias, algo sí queda claro. Y es que el sector de los hoteles de Córdoba están cargados de fuerza, optimismo e ímpetu. “Va a costar mucho trabajo y esfuerzo, pero ímpetu y ganas para seguir adelante y continuar con este proyecto no nos van a faltar”.

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