Miles de turistas visitan las playas españolas | EFE

Javier Collado

Dobuss

La Junta de Andalucía ha anunciado recomendaciones para todos aquellos que quieran acudir a las playas, una vez que estas puedan reabrir durante las fases de desescalada. Entre las recomendaciones se encuentran el ir duchado y «no permanecer en ellas más de cuatro horas en horario de mañana o tarde para evitar aglomeraciones». Así aparece en un decálogo de medidas, junto a otras de protección de la salud para la apertura de zonas y aguas de baño en Andalucía, que está publicado en una edición extraordinaria del BOJA.

Este decálogo de medidas comienza con la recomendación de quedarse en casa si se tienen síntomas, así como extremar las medidas higiénicas individuales, tales como usar ropa y accesorios de baño limpios, una toalla por persona, no tragar agua o mantener la higiene en las manos, así como mantener la distancia de seguridad. Del mismo modo, se recomiendo no compartir objetos o usar bolsas para guardar los residuos sólidos y depositarla en las papeleras y contenedores de la playa.

Por otro lado, y al margen de este decálogo, la Junta ha detallado unas recomendaciones más específicas orientadas a los planes de contingencia que elaborarán las administraciones locales de cara al uso de las playas en estas circunstancias excepcionales. Así, el Gobierno andaluz entiende que los ayuntamientos deberán establecer un aforo máximo para las playas de sus municipios, de acuerdo a las disposiciones que vaya dictando Sanidad, así como que haya espacio suficiente para garantizar una distancia de seguridad de al menos dos metros entre los usuarios mediante señalización en el suelo limitando los espacios. Del mismo modo puntualizan que todos los objetos personales deben permanecer dentro del perímetro de seguridad, evitando contacto con el resto de personas usuarias.

De igual modo, la Junta considera que los consistorios deberían delimitar también un horario de apertura y cierre de las playas, de tal modo que se puedan realizar las labores de limpieza y desinfección «previa al inicio de la apertura y tras el cierre de la zona de baño». Además, cuando sea posible y los accesos no permitan la distancia de seguridad en el acceso y abandono de la playa, el plan de contingencia local debería establecer accesos concretos para la entrada y salida, y en el caso de estar completo el aforo, facilitar un espacio en la sombra para la espera que permita mantener la distancia mínima.

Aseos, vestuarios y duchas

En cuanto a los aseos o vestuarios, la Junta incluye un apartado específico en el que se especifica que deben ser usados cuando sea estrictamente necesario y teniendo en cuenta la prohibición de acceso sin calzado a los mismos, así como la disposición de geles hidrológicos en la entrada y que solo puedan ser ocupados por una persona.

«Los módulos deberán ventilarse frecuentemente y que la frecuencia de limpieza y desinfección profunda de los aseos sea como mínimo de tres veces al día, incluida una al final de la jornada». Sobre las duchas y lavapiés exteriores se recomienda que sean de accionamiento no manual, así como que sean usados por un único bañista. Igualmente en el caso de instalarse hamacas y sombrillas en la playa, se recomienda que se distribuyan de forma que respeten la distancia de seguridad, al igual que no se recomienda el uso de colchonetas o colchones, instando a los usuarios a usar su toalla personal y a que se promueva la «reserva previa» de estos elementos.

Por último, en relación a la capacidad de carga de la playa, la Junta recomienda una distancia de seguridad entre el grupo de personas máximo permitido por las autoridades sanitarias en la playa. Además, las recomendaciones también contemplan que los socorristas y vigilantes cuente con la formación adecuada en prevención del Covid-19 y conozca el plan de contingencia establecido por la entidad local. Además, estos deberán controlar que se cumplen las medidas de seguridad e higiene correspondientes.

La Junta clara así que estas recomendaciones deben ser implantadas y complementadas por las autoridades locales «en función de las características de sus playas y de los resultados de las evaluaciones de riesgo, adaptándose a las indicaciones de las autoridades sanitarias conforme vaya evolucionando la crisis actual», han puntualizado.