Interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba.- Archivo

Javier Collado

Dobuss

El Cabildo Catedral de Córdoba se encuentra inmerso en la preparación de la fase intermedia del plan de desescalada previsto por el Gobierno de España en el contexto de la pandemia del Covid-19, de modo que la segunda fase contempla la apertura turística a monumentos en un tercio de su aforo habitual y la celebración del culto religioso limitado al 50% de su capacidad.

Por ello, la institución capitular está centrando sus esfuerzos en adoptar a la Mezquita-Catedral el conjunto de medidas y recomendaciones establecidas por las autoridades competentes en la materia, para así minimizar los riesgos que representa este virus para la salud pública.

Al respecto, recuerdan que el edificio se encuentra cerrado a la visita turística desde el día 13 de marzo, de manera previa a la entrada en vigor del estado de alarma.

A pesar de esta circunstancia, y en el marco de la legalidad vigente, la actividad del Cabildo Catedral «no ha cesado ni un solo momento», según remarcan.

De este modo, durante este período, se han mantenido las celebraciones litúrgicas conforme a lo recogido en artículo 11 del Real Decreto de 14 de marzo y los diferentes departamentos profesionales que vertebran la entidad han continuado ejerciendo sus funciones, con predominio del trabajo telemático.

Así, el desarrollo de la actividad cultual ha supuesto la labor presencial del equipo de sacristía y música, a los se han sumado también el ejercicio de las funciones propias del área de seguridad y administración.

En lo que se refiere a mantenimiento del edificio, se ha prestado especial atención a la constante desinfección del edificio, encargándose de las labores de limpieza de diversas áreas como el Patio de los Naranjos, el crucero y sus cornisas, las arcadas o la capilla de la Inmaculada Concepción.

Asimismo, se ha procedido a la limpieza de piezas de bronce y de elementos de orfebrería en plata, como es el caso de la gran lámpara que preside la capilla mayor.

También, se ha mantenido el habitual y constante mantenimiento de las cubiertas del edificio. Además, el equipo de mantenimiento ha efectuado diversas labores de limpieza y reparación en la Ermita de Nuestra Señora de la Salud.