Aula.- Imagen de archivo

Javier Collado

Dobuss

Así lo anunció ayer la ministra de Educación, Isabel Celáa, quien destacó que habría que reducir el número de alumnos en las clases para el próximo curso, si antes no llega la vacuna contra el coronavirus. Esto dejaría a las aulas con un máximo de 15 alumnos, lo que obligaría a los profesores a dividir las clases entre docencia presencial y telemática.

Según la ministra, esta medida ya está contemplada en el plan de desescalada del Gobierno para la vuelta al cole de determinados cursos. En concreto, en la fase 2, prevista para finales de mayo, se establece que los estudiantes de segundo de Bachillerato y cuarto de la ESO pueda regresar a los centros para recibir clases de repaso, con clases que tuvieran un máximo de 15 alumnos para poder mantener distancia entre pupitres y evitar los contagios.

Del mismo modo, Celáa ha presentado la posibilidad de que se establezcan turnos escalonados para la asistencia al centro a partir de septiembre, con el fin de que todos los niños salvaguarden la distancia de seguridad a su llegada al centro y evitar así las aglomeraciones de menores y padres en las puertas de los centros educativos.

Todas estas medidas se contemplan «hasta que tengamos un remedio o vacuna», apunta la ministra. «Mientras, la única herramienta para combatir el virus es el confinamiento», destaca. Asimismo, la ministra ha destacado que el próximo curso arrancará con un repaso de los contenidos que correspondían al tercer trimestre y que millones de estudiantes de todo el país han seguido desde sus casas a distancia por la situación de confinamiento.