Javier Collado

Dobuss

El virus covid-19 afecta normalmente a personas mayores y pacientes con patologías previas. Siendo el colectivo de personas mayores el más afectado. Por este motivo tenemos que aplicar protocolos y cuidados efectivos.

Los mayores, sobre todos los que tienen alguna patología previa, deben extremar al máximo la precaución para evitar contagiarse. Sobre todo, tal y como explica Sanidad, aquellos que tienen patologías previas, como pueden ser hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer o inmunodeficiencias.

Las medidas de protección para las personas de la tercera edad son las mismas que para el resto de grupos», pero haciendo un mayor hincapié en ellas.

  • Higiene de manos: mínimo de 40 segundos y con abundante agua y jabón.
  • Taparse la boca al toser con un pañuelo de papel.
  • Estornudar en la parte interna del codo.
  • Ninguna visitas de familiares o amigos y, sobre todo, de las personas que presenten síntomas de coronavirus.
  • Limitar los contactos con los más pequeños.

Cuidar a una persona mayor con Alzheimer u otra demencia se convierte en una situación muy difícil y complicada.

Desde Atencis, damos unas pautas generales para los cuidadores familiares que podrían ayudar:

  • Es importante mantener rutinas, sobre todo para las personas con demencia. Ahora que no es posible seguir la rutina habitual conviene planificar qué haremos. Puede ser muy útil tener un horario escrito con las rutinas (por ejemplo, con los horarios de comidas, sueño, actividad física, actividades que favorezcan la comunicación o contacto con otra persona, etc.).
  • Debemos aparentar serenidad aunque no la tengamos. En muchas ocasiones el estado de ánimo de nuestro familiar cuidado es un reflejo de nuestro propio nerviosismo o malestar, por lo que mantener la calma ayudará a que nuestro familiar también esté tranquilo. Si nos encontramos angustiados debemos desahogarnos en la intimidad o con otro familiar.
  • Ante un conflicto con la persona que cuidamos, no discutiremos ni entraremos en conflicto. Si con algo que no es fundamental no se está de acuerdo, seguir el discurso de la persona cuidada y, cuando sea posible, cambiar de tema para hablar de algo agradable o diferente.
  • Somos personas y es normal que en situaciones como la que atravesamos, podamos sentir estrés, agobio u otro tipo de malestar emocional. Es muy probable que haya momentos en los que perdamos los nervios ante algún comportamiento de nuestro familiar. Puede ser una señal de que necesitamos descansar y dedicarnos tiempo.
  • Es más útil pedir ayuda antes de no poder más, que una vez que estamos agotados. Si es necesario se puede solicitar ayuda de un familiar o de profesionales con las medidas de seguridad pueden acudir al domicilio.
  • Las actividades cotidianas podemos intentar hacerlas más amenas. Con las nuevas tecnologías podemos acercar a otros familiares para no sentirnos tan solos/as, por ejemplo realizar videollamadas o llamadas telefónicas. Intentar estar el máximo tiempo distraídos, realizar juegos y actividades.

Cuando cuidamos de un familiar, en estas situaciones tan complicadas, en las que la persona cuidada no llega a ser consciente de lo que ocurre y aunque se lo expliquemos no llegaría a recordarlo. Es normal que nos sintamos desbordados por ese motivo es importante expresar lo que sentimos y cuidarnos. Es normal sentirnos frustrados y tristes, pero debemos expresarlo y confiar en personas que nos puedan ayudar.

Desde Atencis, recordamos que tenemos una línea telefónica gratuita de atención social, habilitada para poder ayudar en esta situación que estamos viviendo:

623 181 081 Isabel Tarifa- Trabajadora Social.

630 078 259 Guillermo Garzo – Neuropsicólogo.

Isabel Tarifa (Trabajadora Social de Atencis)