Imagen de archivo de obreros.

Javier Collado

Dobuss

Aproximadamente un 70% de las empresas de la construcción e infraestructuras de Córdoba «han vuelto a la actividad» este lunes, «sin incidencias reseñables», pues «la normalidad ha sido la tónica en las obras, tanto residenciales, como civiles, y en las desarrolladas por las empresas de ingeniería que han contado con recursos preventivos para ello», ya que «las empresas que no los han tenido, no han retomado la actividad».

Así lo han confirmado a Europa Press fuentes de la Asociación de Empresarios de la Construcción e Infraestructuras de Córdoba, Construcor, las cuales han precisado que las constructoras que no han retomado la actividad no son únicamente las que no han dispuesto de los recursos preventivos preceptivos para ello, sino también «las empresas que ayer a última hora quedaron fuera de juego por el último cambio normativo».

Desde Construcor se ha hecho referencia así al hecho de que el nuevo decreto del Gobierno de la Nación, por ejemplo, prohíbe ahora obras en edificios donde existan viviendas habitadas o en lugares anexos a edificios habitados.

En cuanto a las obras que no se han reiniciado este lunes al no contar sus trabajdores con equipos de protección individual (EPI), tales como mascarillas y guantes, desde Construcor se ha recordado que «los recursos preventivos son adquiridos por las empresas, pero, dada la situación del mercado y la falta de tiempo, por el período festivo de la Semana Santa y el fin de semana, no todas han dispuesto hoy de dichos recursos», por lo que esperan reanudar la actividad tan pronto puedan facilitarlos a sus trabajadores.

Junto a ello y en un comunicado, Construcor también ha señalado que ya se pronunció el miércoles pasado reclamando «claridad, seguridad, garantías y recursos para el reinicio de la actividad, ya que la principal preocupación de las empresas es precisamente asegurar la salud de sus trabajadores».

Por ello, Construcor ha vuelto a insistir en que «se facilite el acceso a los recursos preventivos necesarios, pues de lo contrario no tiene sentido que se reanude la actividad, colocando a empresas y trabajadores en una situación comprometida».

Ante esta situación, el «escudo social y la protección del tejido productivo brilla por su ausencia, ya que el Gobierno no contempla ninguna medida para aquellas empresas y trabajadores que se vean en la imposibilidad de reanudar una actividad que, además, no está catalogada como esencial», e «incluso les está vedado el acceso a una solución como el ERTE por fuerza mayor, colocando a empresas y trabajadores en la tesitura de tener que reanudar los trabajos para proteger su propia supervivencia».