Vecinos de Añora durante los trabajos de confección de material contra el coronavirus.- Ayuntamiento de Añora

Javier Collado

Dobuss

Los vecinos de Añora han cambiado este año el diseño y elaboración de sus tradicionales Cruces de Mayo por la confección de mascarillas, monos y batas para la población, el personal de la residencia y de la ayuda a domicilio y los sanitarios.

Más de 70 voluntarios de la localidad han fabricado ya más de 6.000 mascarillas, 30 buzos y 100 batas. Además, grupos de mujeres que tradicionalmente ultiman sus cruces en estos días de abril, llevan «más de tres semanas elaborando material de protección, mientras que empleados municipales y voluntarios recortan toda la tela necesaria para las distintas piezas».

«Los vecinos de Añora están dando un ejemplo de solidaridad y generosidad y gracias a ellos hemos conseguido proteger a toda la población de la localidad, que alcanza en estos momentos 1.550 habitantes», cuenta el alcalde del municipio, Bartolomé Madrid. Además, ha explicado que las medidas de protección y el proceso de fabricación de material sanitario de primer orden comenzó hace más de tres semanas, antes incluso que se declarara la alerta sanitaria.

El personal del Ayuntamiento «desinfecta diariamente las calles y se han instalado casetas-vestuario exteriores para que todos los empleados de la residencia puedan cambiarse fuera del recinto». Además, en las instalaciones municipales y en la residencia «se han usado cañones de ozono para una desinfección integral y se han implantado otras medidas como la instalación de mamparas de metacrilato para mejorar aún más la prevención en la residencia y espacios públicos».

Bartolomé Madrid ha añadido que el Ayuntamiento realiza comunicaciones constantes a los vecinos a través de bandos, comunicados y redes sociales para que cumplan con todas las medidas y recomendaciones distadas por el Gobierno y las autoridades sanitarias en un intento de mantener al pueblo de coronavirus.

Por último, Madrid ha recordado que en Añora «no hay ningún caso de coronavirus y consideramos que la entrada de personal ajeno a la residencia puede suponer un factor de riesgo».