El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, durante una misa en la Catedral, en una imagen de archivo - EUROPA PRESS/DIÓCESIS DE CÓRDOBA - Archivo

Javier Collado

Dobuss

El Obispado de Córdoba ha avisado de que, en la actual situación de crisis sanitaria por el coronavirus y dado el vigente Estado de Alarma, la celebración de las primeras comuniones y de las confirmaciones «no podrá programarse hasta que no termine el tiempo de alerta sanitaria».

Así lo han dicho a Europa Press fuentes del Obispado, las cuales han precisado que «la decisión» que se pueda tomar «sobre los sacramentos propios del tiempo pascual», como son las primeras comuniones y las confirmaciones, está directamente vinculada a la expansión del Covid-19 y a las medidas que se adopten para combatirlo.

Por otro lado, en cuanto a la celebración de bodas, desde el Obispado se ha aclarado que «son los contrayentes los que informan a los párrocos sobre su decisión o no de aplazar la celebración», teniendo presente que, si se celebra la ceremonia, será con las restricciones previstas en la actualidad.

En cualquier caso, el Obispado ha subrayado que ahora su «prioridad es atender las necesidades básicas de muchas personas», es decir, la atención «a los pobres y a los sin techo», a «los últimos» de la sociedad, con el objetivo de que, precisamente en esta situación, «encuentren en la Iglesia la buena acogida que siempre les hemos dispensado, más necesaria en estos momentos».

Sin embargo y para poder mantener esa atención a los más necesitados, en la Diócesis cordobesa se están extremando «las medidas higiénicas en esta actitud caritativa en las parroquias, en la Casa de Acogida y en la UVI Social».

Desde el Obispado, igualmente, se ha recordado que «todos los fieles católicos están dispensados del precepto de acudir a la Santa Misa los domingos y fiestas de guardar, de manera que no se produzca el contacto masivo y así evitemos entre todos la expansión del virus», aunque dejando claro que en la Diócesis «no cerramos la puerta de nuestras iglesias parroquiales», al entender que puede ser una necesidad básica «acudir a un templo cercano a rezar», pero «cuidando las distancias y las medidas higiénicas».