Javier Collado

Bebrand

En  las personas mayores la mala circulación sanguínea afecta, principalmente, a las piernas, las manos, los tobillos y los pies.  Puede repercutir en el funcionamiento de algunos órganos.

Si no tratamos adecuadamente puede derivar a  enfermedades crónicas, producir un accidente cerebrovascular o provocar el deterioro del sistema renal.  Las personas con problemas de circulación son más propensos a sufrir caídas, con el riesgo de que se produzca una fractura de cadera u otro tipo de complicaciones, afectando gravemente a su salud.

Algunos síntomas de los problemas de circulación

  • Hinchazón e inflamación de las extremidades y sensación de pesadez, sobre todo de las manos y tobillos, especialmente a última hora del día. Tener retención de líquidos también favorece que se inflamen.
  • Arañas vasculares. Se producen en la capa más superficial de la piel y su color suele ser rojizo o azul.
  • Hormigueo, pinchazos o calambres. Los depósitos de grasa bloquean el flujo sanguíneo de las arterias, lo que impide que la sangre fluya a las extremidades produciendo una sensación de adormecimiento.
  • Piel muy seca, debido a que la sangre no llega a las zonas más superficiales de la piel.  Podrían aparecer pequeñas heridas. Grietas en el talón por falta de riego sanguíneo.
  • En personas que pasan mucho tiempo en la misma posición, las venas se ensanchan y dilatan, porque la sangre se acumula en ellas.
  • Alteraciones en el color de la piel y uñas, porque no llega suficiente oxígeno. Normalmente se vuelven azuladas. Frío en manos y pies, ya que la sangre no retorna de manera correcta y no puede mantener la temperatura. . También pueden aparecer úlceras.

Consejos prevenir problemas de circulación

Para prevenir problemas de circulación, lo más aconsejable llevar  hábitos de vida saludables. “Una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, y baja en sal y grasas saturadas”.

Masajes en piernas y pies son necesarios para la prevención.  Al ducharse hacerlo con agua templada y acabar con un chorro de agua más fría de lo habitual, haciendo especial hincapié en las piernas y tobillos. Después del baño es muy importante hidratar bien la piel  para evitar la sequedad o la aparición de grietas y durezas.

Resaltamos la importancia de caminar y realizar actividades. Si la personas esta encamada o tiene movilidad reducida, aplicar movimientos con ayuda de otra persona.

Evitar el calor ya que  las venas se dilatan. Aconsejamos evitar la exposición prolongada al sol. En invierno no debemos ponernos cerca de fuentes de calor directas como radiadores, braseros o chimeneas.

Nuestra ropa debe de ser cómoda  y holgada. Las medias de compresión ayudan a evitar la aparición de varices, aunque su uso debe estar recomendado por un especialista.

Los mejores alimentos para la circulación sanguínea son los siguientes:

Los antioxidantes

Los antioxidantes se encuentran, sobre todo, en las frutas y las verduras, y mejoran la circulación ya que previenen contra el estrés oxidativo (un mecanismo que acelera el envejecimiento celular) y evitan la inflamación.

Los antioxidantes se encuentran principalmente en las siguientes vitaminas y alimentos:

  • Vitamina E: se encuentra en nueces, avellanas, pistachos, almendras, semillas de girasol, aceite de avellana, aceite de germen de trigo, aceite de semilla de uva, aceite de colza, aguacate, huevos y aceite de hígado de bacalao.
  • Vitamina C: se encuentra principalmente en las frutas frescas y crudas: naranjas, mandarinas, limón, grosella negra, guayaba, kiwi, piña, fresa, mango, kiwi, pomelo, papaya, así como en algunas verduras: pimientos, repollo, brócoli.
  • Selenio: Las nueces de Brasil son la mejor fuente de selenio, seguidas de las ostras y las vísceras.
  • Betacaroteno: Se encuentra en el repollo, las zanahorias, las espinacas, la calabaza y la casquería de pollo y carne.
  • OPC: Estos antioxidantes se encuentran en los extractos de semilla de uva. Se puede consumir fácilmente agregando unas gotas de aceite de semilla de uva como condimento.
  • Flavonoides: Los flavonoides son pigmentos vegetales. Son responsables de la coloración de las flores y las frutas. Se sabe que protegen contra diversas afecciones crónicas (enfermedades cardiovasculares, cánceres) y se usan en el tratamiento de los problemas de hemorroides o piernas cansadas. Se encuentran en grandes cantidades en el té verde, cacao, uvas negras, arándanos, frambuesas, moras, fresas, ciruelas y grosellas negras.

Proteínas

La ingesta insuficiente de proteínas, unida a poca actividad física produce la pérdida de masa muscular, provocando un deficiente funcionamiento de la circulación. Por ese motivo, es imprescindible tener una suficiente ingesta de proteínas de buena calidad. Las mejores fuentes de proteínas son los huevos, el pescado y la carne.

Especias e infusiones

Las especias e infusiones de hierbas también son muy recomendables para mejorar la circulación sanguínea. Se aconsejan especialmente las siguientes: romero, albahaca, cilantro, cúrcuma, jengibre, mostaza, nuez moscada, chile y té verde.

Alimentos que contengan Omega-3

Los alimentos ricos en Omega-3 mejoran el flujo sanguíneo. Los alimentos ricos en Omega-3 son los que contienen ácidos grasos esenciales, que se encuentran en los  siguientes pescados: sardinas, caballa, atún, salmón; en los siguientes aceites vegetales: aceite de linaza, camelina, cáñamo; así como en las nueces y semillas de lino.

 

Isabel Tarifa (Trabajadora Social de Atencis)

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