Ciudad de la Justicia de Córdoba. - Europa Press

Javier Collado

Bebrand

EP.- La Sección Segunda de la Audiencia de Córdoba prevé celebrar el día 27 de febrero el juicio a un joven de unos 29 años de edad, acusado de un delito de abuso sexual cometido supuestamente sobre una adolescente de 15 años en el momento de los hechos, a la que conoció en un ‘chat’ donde él presuntamente se hizo pasar por policía. La Fiscalía pide para él una pena de ocho años de cárcel.

Según recoge la calificación del Ministerio Público, los hechos ocurrieron en 2017, cuando el procesado tenía 26 años de edad y residía en la provincia de Badajoz, de modo que entró a formar parte de una comunidad de ‘chat’ integrada por adolescentes, la mayoría de los cuales residía en Córdoba, entre ellos la afectada.

En concreto, «el acusado se hacía pasar por una suerte de agente policial encubierto, ocupado en labores de inteligencia, y que se veía obligado por ello a mostrarse muy reservado y a no aportar datos personales acerca de sí mismo», algo que «despertó el interés y la curiosidad» por parte de la menor, según relata el fiscal.

De esta forma, trabó con ella «una estrecha amistad a distancia», llegando en cierta ocasión él a enviar una fotografía de sí mismo en la que aparecía vistiendo un uniforme indeterminado, según se señala en el escrito, en el que se agrega que el procesado era «conocedor de la edad real» de la menor.

Así, en mayo de 2017 se desplazó a Córdoba y se reunió con ella, a la vez que acudió al centro escolar en el que cursaba estudios y saludó a otros compañeros, también miembros del ‘chat’, a quienes llevó golosinas. Al poco emprendió viaje de vuelta a su localidad de origen en la provincia de Badajoz.

Diez días después regresó a la capital cordobesa, donde visitó la feria junto a ella y amigos de esta, al tiempo que se citó con la menor al siguiente día para comer juntos «con el pretexto de ayudarla a preparar un examen». La adolescente acudió al hotel donde se alojaba él, quien esperaba en la entrada, y «la convenció de que era preferible comer en la habitación y preparar allí el examen, en lugar de perder el tiempo buscando otro lugar».

Ante ello, la menor accedió, mientras que él fue a comprar hamburguesas y regresó enseguida a la habitación, donde comieron y supuestamente después el acusado abusó de ella, aunque ante «las reiteradas súplicas» desistió y ella abandonó la habitación, según la calificación del Ministerio Público.

Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita que le impongan al procesado libertad vigilada durante cinco años y una orden de alejamiento de la víctima durante nueve años.

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