Voluntaria del servicio de atención a la drogodependencia de la Cruz Roja.- Cruz Roja de Córdoba

Javier Collado

Bebrand

Cruz Roja ayudó el pasado año a superar los problemas de drogodependencia de 279 personas en Córdoba, 130 de las cuales recurrían a los servicios de la entidad por primera vez o retomaban el tratamiento tras una recaída, según ha informado la institución a través de una nota de prensa, donde destacan que el perfil predominante en esas atenciones es el de un varón de entre 30 y 55 años con adicción al alcohol y en un tercio de los casos con dependencia también a la cocaína.

Del total de usuarios, 192 fueron hombres y solo 87 mujeres, pese al paulatino aumento experimentado en los últimos años en demandas procedentes del sexo femenino.

Además, desde Cruz Roja de Córdoba alertan sobre la tendencia al alza en las asistencias a ‘alcoholómanos’ -consumidores esporádicos, pero sin capacidad de control- y el descenso en la edad de consumo detectado por los profesionales del centro ambulatorio de drogodependencias que la entidad tiene en la capital. Dicho centro, en el que trabajan un médico, una psicóloga, una trabajadora social y un nutrido grupo de voluntarios y voluntarias, ofrece tratamiento integral ambulatorio a toxicómanos y apoyo y asesoramiento de diverso tipo a sus familiares. En el mismo se llevaron a cabo a lo largo de 2019 más de 7.500 intervenciones, entre la atención médica, la psicológica y la social prestada a los pacientes.

En cuanto a la tipología de los casos tratados, Cruz Roja destaca que las terapias más frecuentes durante 2019 estuvieron motivadas un año más por la dependencia al alcohol, muy por delante de la cocaína, el cannabis, la heroína y otras sustancias estupefacientes diversas. Por otro lado, el área de drogodependencias de Cruz Roja cuenta también con una unidad de desintoxicación hospitalaria, ubicada en el centro sanitario que la institución posee en Córdoba y que está orientada a personas con alta dependencia alcohólica o mixta.

Este recurso, que funciona desde 1989, ha alcanzado una duración media en el tratamiento inferior a los cuatro días de media por paciente, lo que minimiza los inconvenientes laborales que implican una terapia de esta índole. Durante el pasado año, el personal de la institución realizó 42 desintoxicaciones hospitalarias, cuatro veces más que en 2018, cuando se registraron tan solo una decena.