Exposición 'Maculadas sin remedio', en el Palacio de la Merced.- Diputación de Córdoba

Javier Collado

Dobuss

El magistrado del Juzgado de lo Contencioso-Adminstrativo número 2 de Córdoba considera que la pintura titulada ‘Con flores a María’ de la exposición ‘Maculadas sin remedio’, que acogió el año pasado el Palacio de la Merced, sede de la Diputación, «atenta claramente contra los sentimientos religiosos de la Iglesia Católica».

Según recoge el auto, al que ha tenido acceso Europa Press y ha adelantado el diario ‘ABC’, el juez desestima el recurso interpuesto por la Asociación Abogados Cristianos contra la Diputación por infracción de la Ley de Contratos Públicos por sufragar dicha exposición.

No obstante, apunta que «la Administración demandada una vez aprobado el proyecto en el que se marca la exposición ‘Maculadas sin remedio’ y a la vista de la pintura ‘Con flores a María’ y la imagen que en la misma se remedaba del cuadro ‘La Inmaculada’ de Murillo, bien pudo proveer lo necesario para su retirada y evitar así herir los sentimientos de la comunidad católica de la ciudad, y cualesquiera otras personas que pudieran sentirse ofendidas, protegiendo el derecho de esa comunidad a que se respetaran sus sentimientos religiosos y creencias de los mismos».

Al respecto, el magistrado recuerda como se ha pronunciado ya el Tribunal Constitucional en una sentencia de 1990 «ante la colisión de derechos fundamentales, como aquí sin duda se daban, entre la libertad de expresión artística del artículo 20 de la Constitución y el derecho a la libertad religiosa, en su manifestación de protección y defensa de los sentimientos religiosos por parte de los poderes públicos y las autoridades españolas -entre las que hay que incluir a la Diputación-: ‘El derecho a la libertad de expresión no puede comprender ni el insulto ni la ofensa gratuita’».

Por ello, a su juicio, «la Diputación como administración a la que también correspondía velar por el adecuado respeto a todas las ideologías y creencias, de acuerdo con el criterio ya expresado del Parlamento Europeo, que representa a la ciudadanía de nuestro entorno europeo, democrático y de derecho, presidido por el adecuado respeto de los derechos de todos los ciudadanos, y por tanto el respeto a todas las creencias religiosas, bien pudo atender las peticiones que se le hicieron desde distintos ámbitos, ya políticos, ciudadanos o empresariales, de retirar de la exposición organizada en dependencias de la Diputación una pintura que claramente atentaba contra los sentimientos religiosos de la Iglesia Católica».

Sin embargo, el magistrado admite en su auto que «esa falta de actividad de la administración -de protección y respeto de los sentimientos de buena parte de la ciudadanía- no era el objeto de este recurso, pues no se acudió por la Asociación demandante al concreto recurso por inactividad de la administración, que autoriza la Ley Jurisdiccional».

Y es que, «lo recurrido ha sido exclusivamente como así señaló la Asociación demandante el referenciado decreto, sin que conste que en el momento de aprobación del proyecto y el dictado de dicho decreto, la responsable de la Diputación en este asunto tuviera conocimiento del concreto contenido de la imagen irreverente que presentaba la pintura dicha», según detalla el juez.

Consecuentemente con lo anterior, la resolución judicial recuerda que siendo como se ha dicho, objeto de este recurso, exclusivamente el decreto que aprobó el proyecto y presupuesto ya dichos, «y no la inactividad de la administración de proteger los sentimientos religiosos de la ciudadanía católica», lo procedente es conforme al artículo 68 de la Ley Jurisdiccional dictar la presente resolución desestimando el recurso interpuesto por la demandante y declarar «ajustado a derecho el acto administrativo objeto de impugnación, el referido decreto».

Por su parte, Abogados Cristianos ha dado traslado de esta resolución al Juzgado de Instrucción que investiga la causa penal por la supuesta comisión de un delito contra los sentimientos religiosos para que «tengan en cuenta el criterio de ese juzgador».