Celebración de la victoria del equipo local ante el Pescados Rubén Burela en Vista Alegre.- Córdoba Patrimonio de la Humanidad

Javier Collado

Dobuss

Exigente test para iniciar el 2020 el que tendrá que afrontar el Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Los blanquiverdes, en lo que será también el pistoletazo de salida de la segunda vuelta de campeonato, se medirán a domicilio al CA Osasuna Magna el próximo viernes (19.00 horas, LaLigaSport) en el Pabellón Anaitasuna.

Duro compromiso ante un equipo de grato recuerdo para los cordobeses ya que ante los navarros se logró, en el debut en Primera División, la primera victoria en la máxima categoría (1-0). Maca, en su comparecencia semanal ante los medios de comunicación, definió al cuadro rojillo como un bloque «fuerte y con mucha solvencia en casa. Ahí están, por ejemplo, sus últimos resultados como local donde se ha impuesto a equipos como Jaén Paraíso o Palma Futsal. Sabemos que va a ser un partido complicado. Además, cuentan con un pabellón que se llena, que es un fortín para ellos. Intentaremos no cometer los errores de los últimos encuentros, tratando de mantener nuestra portería bien guardada y buscando materializar las ocasiones generadas, que han sido muchas, pero que por unas razones u otras no hemos sido capaces de convertir». El técnico blanquiverde no podrá contar, por problemas físicos, con el cierre Jesús Rodríguez y el meta Nono.

El Córdoba Patrimonio de la Humanidad arrancará la segunda parte de liga con cuatro puntos de colchón respecto a la zona de descenso. Su oponente, en la línea de las últimas temporadas, se halla encaramado a la quinta plaza con 28 puntos. Los hombres de Imanol Arregui, en alza, han sumado cuatro victorias en sus últimos cinco encuentros ligueros, amén de avanzar de ronda copera y garantizarse, un año más, su participación en la próxima Copa de España a disputar en marzo en Málaga. Plantel, sin duda, más que poderoso que lo podrá difícil en la tarde del viernes.