Vista aérea del Castillo de Almodóvar.- Archivo

Javier Collado

Dobuss

Imbatible desde su construcción en el año 740, el Castillo de Almodóvar se erige en la cima del cerro de la Floresta, un lugar estratégico a más de 200 metros de altura y junto al río Guadalquivir, que convirtieron a esta fortaleza en una construcción vital para la defensa de Córdoba durante siglos.

Sus murallas cobijaron a emires árabes y reyes castellanos y cristianos. De origen árabe, este Castillo ha resguardado entre sus muros la historia de las diferentes civilizaciones que en él habitaron. Cuentan que en la época musulmana, los omeyas edificaron una fortaleza llamada Al-Mudawar, que daría posteriormente nombre al pueblo en el que hoy se sigue asentando dicho fortín o, mejor dicho, su descendiente. Poco más de dos siglos después de su construcción, en el X d.C., el Castillo de Almódovar pasó a pertenecer al Califato de Córdoba.

Fotografía de archivo del Castillo de Almodóvar.

Su paso a manos cristianas se materializó en el año 1226, cuando fue entregado al rey Fernando III ‘El Santo’ y comenzó a vivir una etapa de numerosas remodelaciones por parte de los reyes castellanos Pedro I ‘El Cruel’ y Enrique II de Trastámara. Con el primero de ellos fue cuando esta fortaleza vivió su mayor etapa de esplendor, ya que el monarca fijó el castillo como una de sus residencias, además de prisión, en la que llegó a encarcelar a la mujer de su hermanastro, doña Juana de Lara.

En 1629, el rey Felipe IV vendió el fortín a Francisco del Corral y Guzmán. El transcurrir del tiempo, así como su desuso, provocaron el deterioro de esta fortaleza, esencial tiempo atrás para la defensa de la ciudad, de la que numerosas piedras pasaron a formar parte de los sillares de muchas casas del pueblo de Almodóvar. Esta situación cambió cuando fue heredado a principios del siglo XX por el XII Conde de Torralva, quien lo sometió a una esplendorosa restauración, el cual nunca llegó a ver terminada, que duraría 35 años y que lo dejó en su estado actual de conservación.

Pero, sin duda alguna, el momento más histórico vivido por el Castillo de Almodóvar fue cuando en el 2001, los actuales regentes del espacio, la Familia Solís (descendientes del Conde de Torralva), abrieron sus puertas a los visitantes y comenzaron a compartir la enorme historia que guardaban sus muros desde hacía trece siglos.

Vivir en el medievo en pleno siglo XXI

El Castillo de Almodóvar no solo tiene sus puertas abiertas para todos aquellos que quieran visitar las dependencias de una fortaleza con más de 13 siglos de historia. Además, nos ofrece la posibilidad de conocer cómo era la vida en la Edad Media a través de sus visitas y actividades.

A través de su visita teatralizada, Men Rodríguez de Sanabria, mayordomo y fiel caballero de Su Majestad El Rey Pedro I y anfitrión, conoceremos todas las estancias de la fortaleza en esta visita guiada, en la que los visitantes serán además protagonistas.

Recreación histórica en el Castillo de Almodóvar.

Además, ofrece almuerzos medievales y entrenamientos de combate desarrollados por Bohurt Zona Sur. Su programa de actividades se complemente con la recreación histórica, cuyo eje se centra en las rebeliones entre Pedro I y Enrique II por la posesión del Castillo, a mediados del siglo XIV.

Pero, el Castillo de Almodóvar también ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, y ofrece la actividad Luna Negra, en la que el misterio y las leyendas centran una velada terrorífica, que cada año tiene lugar en las fechas del puente de Todos los Santos.

 

Un escenario digno de Hollywood

Además de ser una fortaleza histórica, única en conservación y ubicación y referente en nuestro país, el Castillo de Almodóvar se ha convertido en el lugar elegido para escenificar numerosas películas y filmaciones famosas.

Uno de los mitos del cine, la actriz Ava Gardner, y Lawrence de Arabia, el actor, Omar Sharif rodaron aquí la película ‘Harem’ en 1986; uno de los filmes históricos que han reparado en la impresionante escenografía de este imponente edificio.

Casi dos décadas antes, en 1967, fue rodada en esta bella fortaleza la película ‘Camelot’, del actor irlandés Richard Harris, que daba vida al rey Arturo. En los años 70, el Castillo de Almodóvar fue elegido como escenario para promocionar la exótica y famosa bebida Martini. Pero sería en 2016 cuando esta fortaleza volvería a brillar como un escenario de cine, mejor dicho de serie. HBO fijó la fortaleza cordobesa como la ubicación de Alto Jardín, tierra de la Casa Tyrrell de la famosa serie Juego de Tronos.

En 2019, Netflix ha sido la encargada de interesarse por el fortín, siendo elegido como uno de los escenarios para la grabación de la nueva serie de esta plataforma, ‘Warrior nun’, inspirada en un cómic manga estadounidense homónimo, y que será estrenada en 2020.