Turistas en la Mezquita-Catedral.- Archivo/Europa Press

Javier Collado

Dobuss

La primera teniente de alcalde y delegada de Turismo y Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Córdoba, Isabel Albás, ha destacado que la ciudad ha tenido un puente festivo «excepcional» con una ocupación media de alrededor del 90 por ciento, una situación a la que han contribuido diversos factores como la iluminación navideña, que se inauguró justo la tarde previa al día de la Constitución, la buena climatología y la duración del puente.

Albás ha destacado que la ciudad «está en el sprint final del año turístico y era muy importante que el sector tuviera un buen puente, como así ha sido, siempre, evidentemente, con su margen de mejora». Según ha remarcado la primera teniente de alcalde, «sin duda, el extraordinario espectáculo de luz y sonido que ofrece este año la capital está contribuyendo, y así seguirá siendo, a que la época de Navidad deje de ser temporada baja en Córdoba».

Isabel Albás ha apuntado que «la ciudad no ha sido hasta ahora un destino preferente en estas fechas, pero esto ha cambiado y estamos muy satisfechos por ello, porque era una medida que era necesario tomar» y ha insistido en que «es ya una ciudad referente del turismo navideño. Un tren del que no nos vamos a bajar», ha subrayado.

Más allá de la circunstancia concreta de la iluminación navideña, «el turismo cultural y el patrimonial, al que se une el gastronómico, sitúan a la ciudad en una situación aventajada para romper la estacionalidad y mantener buenos datos de ocupación durante todo el año, que es el reto».

Respecto al alumbrado propiamente dicho, Albás ha indicado que a la espera de datos concretos, «solo ha hecho falta salir a la calle para comprobar el éxito rotundo que supone esta iluminación, de la que han disfrutado, y así lo van a seguir haciendo, tanto los cordobeses como los turistas».

Aunque la primera teniente de alcalde ha comentado que se trata de una experiencia piloto que seguro que se mejorará en años posteriores, sí ha destacado que «se trata de una iniciativa buena para el comercio y para los establecimientos hosteleros, ya que todo lo que suponga fomentar que haya gente en la calle impulsa el comercio y, en consecuencia, la economía local».