Estadio de El Arcángel.- Europa Press

Adentity

banner-cordoba-digital

Dobuss

Bebrand

El juez de lo Mercantil número 1 de Córdoba ha acordado autorizar la venta de la unidad productiva del Córdoba Club de Fútbol SAD en los términos de la única oferta presentada, con tres millones de euros, por el grupo inversor Infinity, después de que no se ha presentado oferta de ningún tipo, ni se ha hecho ingreso económico alguno en la cuenta del Juzgado tras finalizar el plazo concedido desde el día 18 de noviembre.

Según se recoge en un auto judicial, fechado en esta jornada y facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la presente resolución «es una autorización, no es una obligación, no es una adjudicación de una subasta judicial, no se está liquidando nada», sino que «se autoriza a la administración concursal a que culmine el proceso de venta si lo estima oportuno».

En este sentido, el juez explica que «desde este momento la administración concursal está habilitada para culminar la venta, pero no obligada a hacerlo».

Al respecto, la única oferta presentada «incluye el uso en la situación jurídica que se encuentre dicho uso del estadio municipal de El Arcángel, así como el derecho a seguir participando en la actual competición, siempre que se cumplan con los requisitos económicos que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) exige al resto del clubes que militan en la misma categoría».

Cabe recordar que a mediados de este mes la administración concursal solicitó autorización para la venta de distintos bienes de la entidad, todos ellos en forma de adquisición de unidad productiva.

El togado exponía que «hay que actuar con máxima celeridad, determinación y contundencia, máxime en la situación en la que se encuentra el Córdoba CF, que como es igualmente conocido, en el mes de diciembre, en unos pocos días, necesita abonar los atrasos, dos meses ya, para evitar la consecuencia» de la desaparición, mencionando para ello el caso del Reus Deportivo.

Asimismo, destacaba que «la operación que se plantea básicamente consiste en conseguir que el club siga compitiendo con el suficiente sustento financiero y atendiendo sus obligaciones».

Por tanto, el magistrado señalaba que la oferta «debe tramitarse de manera urgente y debe valorarse muy mucho quién y cómo se hace la oferta», dado que la situación del club es «absolutamente dramática».

En concreto, indicaba que «la deuda actual del club es incluso superior a la que tenía cuando entró en proceso concursal en el año 2011, algo complicado de explicar si se atiende a que el club ha permanecido un año en Primera División y el resto en segunda, donde los ingresos sobre todo de derechos televisivos son muy importantes, fundamentalmente en la máxima categoría».

Junto a ello, y si cabe «aún más relevante», apuntaba al hecho de «la falta de liquidez del club, que apenas cuenta con unos pocos miles de euros, algo insignificante, lo cual ha provocado no sólo el ya conocido impago de la plantilla profesional, sino, como se puede ir observando, la bochornosa situación de las instalaciones de entreno, sin fluido eléctrico y que ha obligado al peregrinaje de los equipos de fútbol base».

A todo lo expuesto, recomendaba que «debe valorarse que la plantilla profesional sin duda necesita de estabilidad para poder competir en condiciones óptimas», al tiempo que precisaba que «por mucho corazón y cariño que se tenga al club, los jugadores viven de su trabajo y sus familias comen del mismo, y es lógico que ya a día de hoy puedan estar planteándose abandonar el club, con el daño que ello podría provocar».

En definitiva, el juez de lo Mercantil subrayaba el día 18 de este mes que «solo la contundencia, celeridad y claridad permiten que este tipo de operaciones lleguen a buen fin». Como ejemplo «de manual», en el que «se puede observar todo lo que puede ocurrir y lo que se debe evitar», es el caso de Laboratorios Pérez Giménez.