Javier Collado

Dobuss

Seguro que más de una vez habrás escuchado eso de que “yo soy así y no puedo remediarlo”, “es que soy muy cabezón y así moriré”, “a mí me pierde la boca, pero que le voy a hacer”, “sé que pensar así me hace daño, pero es que soy muy negativo”, “es que la vida me ha hecho así y no puedo evitarlo”, “Soy impulsiva por naturaleza”, “me enerva”, en definitiva, “soy así, no puedo cambiarlo”, etc. Desde Massvital os explicamos qué de verdad hay en todo esto…

Nuestros conocimientos, habilidades y actitudes pueden cambiar con el tiempo y nuestro cerebro es plástico y, por lo tanto, adaptable al entorno y al aprendizaje. Entonces… ¿Por qué la sociedad se empeña cada vez más en afirmar de forma genérica que “las personas no cambian”?

Para empezar, el cambio tiene que venir desde dentro y por voluntad propia. Nadie puede obligar a otro a cambiar, ya sea por intereses comunes o propios. Y es que cualquier cambio requiere un esfuerzo y pasar por ciertas dificultades a las que uno mismo tiene que abrirse libremente.

Por tanto, hay que hablar de “la dificultad del cambio” y no de la imposibilidad de cambiar, y para que este exista, son necesarios que haya sobre la mesa tres ingredientes: Una crisis– un “romperse” que haga que estés abierto y dispuesto o dispuesta a hacer ese cambio-, Compromiso -mantenernos firmes, constantes y convencidos de ello- y Esfuerzo-Habrá que enfrentarse a nuestros peores demonios y a las ganas de tirar la toalla.-.

Estos cambios se pueden dar incluso con los rasgos de personalidad. Es cierto que todos tenemos cierta esencia, pero no nos determina. Nuestros rasgos de personalidad se han desarrollado a través de nuestras experiencias vitales y, por tanto son moldeables. Así que hablaríamos más bien de una transformación del rasgo, de una evolución del mismo, de un desarrollo hacia un punto en que nos sentimos bien con nosotros mismos y con el giro que hemos dado a nuestra vida.

Así que podemos sentirnos afortunados: Disponemos de la capacidad de moldear -mediante nuestro comportamiento y pensamiento- cualquier predisposición que pudiéramos tener de base y que no encaje en nuestro contexto.

: va a ser difícil-de ahí eso de verlo como algo “imposible”-, pero eso no significa que no podamos hacer que suceda.

Siempre que [email protected] quiera, esté [email protected] y se disponga a ello.