Javier Collado

Dobuss

Redacción.- El Pleno del Ayuntamiento de Córdoba ha aprobado este viernes, con los votos a favor del gobierno municipal de PP y Cs y también del Grupo de Vox, y en contra de PSOE, IU y Podemos, acatar y no recurrir, con la que será firme, la sentencia del juzgado cordobés que ha anulado los acuerdos del Pleno y del gobierno municipal de PSOE e IU en el anterior mandato, por los que la Plaza de Cañero pasó a llamarse de los Derechos Humanos, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.

Precisamente, el hecho de el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Córdoba haya considerado que no es de aplicación dicha Ley en este caso, al considerar que no está probado que Antonio Cañero tomara parte en el golpe de Estado y en la posterior represión franquista en Córdoba, ha sido uno de los argumentos esgrimidos por el portavoz del PP, Miguel Ángel Torrico, para justificar la decisión de no recurrir la sentencia, apoyándose también en el informe del secretario general del Pleno, Valeriano Lavela, quien opina que dicho recurso se perdería.

Por ello, la actual Plaza de los Derechos Humanos recuperará, tal y como establece la sentencia, el nombre de Plaza de Cañero, señalando, por su parte, la portavoz de Cs, Isabel Albas, que hay que respetar y acatar las sentencias, único argumento éste en el que ha justificado su voto a favor de no recurrir una sentencia que, según ha dicho la portavoz de Vox, Paula Badanelli, ha causado alegría en su grupo, pues se hace justicia con Antonio Cañero.

Por el contrario, el edil del PSOE José Rojas, y la portavoz de IU, Alba Doblas, han lamentado que el Ayuntamiento no vaya a recurrir la sentencia, cuando, según varios historiadores y recoge también la hoja de servicios de Antonio Cañero, éste habría prestado apoyo a los golpistas, primero, y a los represores franquistas después.

Finalmente, la portavoz de Podemos, Cristina Pedrajas, ha recordado que, al margen de que se cumpla o no la Ley de Memoría Democrática, la sentencia también recuerda que el Ayuntamiento tiene potestad para cambiar cualquier nombre el callejero cuando lo considere oportuno, proponiendo, en este caso, que se hiciera una consulta popular sobre qué nombre debía tener la plaza, aunque su propuesta no ha tenido respuesta por parte del gobierno municipal.