Javier Collado

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Redacción.- El barómetro trimestral del Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat (CEO), el equivalente catalán del CIS, evidencia un viraje político en Cataluña, en una doble dimensión: por un lado, los partidarios de una Cataluña independiente caen a su nivel más bajo en los últimos dos años y son superados por quienes no quieren la ruptura con España (48,3% frente a un 44%), y si se celebraran unas nuevas elecciones autonómicas, Ciudadanos pasaría de ser la primera fuerza en el Parlament al cuarto lugar, perdiendo hasta 13 de sus actuales 37 diputados, y adelantado por ERC, JxCat y PSC.

Esta es la doble imagen que revela el CEO en su barómetro de julio, publicado este viernes, resultado de una encuesta realizada entre el 25 de junio y el 17 de julio -antes del debate de investidura de Pedro Sánchez- con una muestra de 1.500 personas mayores de edad y un margen de error de 2,53.

De una parte, un 48,3% de los catalanes rechaza que Cataluña se convierta en un Estado independiente, mientras que un 44% apoya la independencia, de modo que los partidarios de la secesión caen a su nivel más bajo desde junio de 2017.

En los últimos cinco años, el menor apoyo a que Cataluña fuera un estado independiente se registró hace dos veranos, cuando un 41,1% de los catalanes era partidario de la independencia y casi la mitad, un 49,4% estaba en contra. En octubre de ese año se celebró el referéndum ilegal de independencia y los proindependentistas se dispararon y fueron la opción mayoritaria de forma estable. En el último barómetro, el pasado mes de marzo, apoyaban la independencia de Cataluña el 48,4% de los encuestados.

El 34,5% de los encuestados cree que Cataluña debería ser un Estado independiente, un 5,2% menos de quienes defendían esa misma opinión en el barómetro difundido en abril, una opción más defendida actualmente por los votantes de JxCat (el 80,3% defiende esta idea) que por los de ERC (65,6%). Por su parte, un 24,5% cree que Cataluña debería ser un Estado dentro de una España federal, una opción que ha crecido tres puntos. El 27% es partidario de que siga siendo una comunidad autónoma más de España, y el 7,8% la considera una «región de España».

Por primera vez, el CEO ha preguntado a los catalanes qué creen que es más necesario en el estado actual de las relaciones de Cataluña con el Estado. En conjunto, ocho de cada diez ciudadanos creen que es necesaria «una política de diálogo y negociación», que se reparte casi a partes iguales entre quienes creen que debe haber una negociación «sin límites» (42,3%, una opción que es mayoritaria entre los votantes de los partidos independentistas, sobre todo de ERC -65,6%-, y también entre quienes votarían a los ‘comunes’) y los consideran que debe hacerse «dentro del marco de la Constitución» (39,7%, una opción en la que se mueven entre el 74 y el 80% de los votantes de PP, Cs y PSC).

En comparación, solo el 9,1% de los catalanes cree que debe apostarse por la vía unilateral por parte del Gobierno de Cataluña, una opción que defienden el 41% de quienes tienen intención de votar a la CUP, el 22% de quienes votarían a JxCat y el 13% de los simpatizantes de ERC.

Por su parte, el 3,7% prefieren una «política de mano dura por parte del Gobierno español» y un 4,1% no tiene una opinión formada.