Javier Collado

Dobuss

CBN/Rfen. Giuliano Bevilacqua. ¡Subcampeonas del Mundo! Un nuevo éxito del waterpolo femenino español, que regresará a España desde Gwangju 2019 con la medalla de plata en el cuello y la clasificación olímpica en el bolsillo.

La lluvia de Gwangju puso un punto de épica al partido más esperado. España estaba enchufada, pero Maggie Steffens puso el primero en el marcador por si acaso (1-0). Empató Bea Ortiz pero, a los cuatro minutos, volvía a adelantarse USA, incluso a dos con una incisiva Haralabidis. Con 3-1 nos fuimos al primer descanso.

En el segundo cuarto destacaron los ‘juegos de tronos’ en las zonas. En la defensa de boya, Fischer echaba literalmente de su área a Maica, imposibilitando el tiro cercano. En esto apareció Ru Tarragó para lanzar dos trallazos a 6 metros y poner el empate.

Anni Espar sacó dos balones claves en defensa de boya, pero USA, por la gran calidad de su ataque, perforó la meta de Laura Ester con dos inspiradas Fischer y Seidemann. Con 5-3 en contra tocaba el descanso largo.

Había que coger la tercera bola de saque. Y Ru fue como alma que lleva el diablo a por ella. Tras unos minutos de enorme tensión, un desajuste defensivo permitió remachar a bocajarro a Fischer para poner el 6-3. A cuatro minuto, Fattal subía la renta a cuatro, y Kiley Neushul hacía un boquete en la defensa española con un 8-3 que ya sonaba a milagro. Los mejores momentos de USA y los más sombríos del Campeonato para las de Miki Oca.

El 9-3 cara al último cuarto sonaba a decisivo por la dinámica del encuentro. Las jugadoras de Krikorian estaban inspiradísimas en ataque y España tenía en Ashleigh Johnson un pulpo de mil tentáculos. El cuarto tiempo solo sirvió para certificar por qué Estados Unidos no pierde desde 2013 y por qué España es el mejor de sus perseguidores. Gracias, EQUIPO. Ha merecido la pena llegar hasta Corea del Sur para vivir otro hito del waterpolo femenino español.