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Alvaro Sánchez.  El joven investigador cordobés Pedro Javier Gómez ha centrado el interés esta última semana de muchos medios de comunicación al lograr el Premio Nacional de Juventud en el área de Ciencia y Tecnología que concede el INJUVE

Entrevistamos a Pedro, natural de La Rambla (Córdoba), aunque desarrollando su actividad como investigador en Sevilla tras completar su carrera en la capital hispalense.

CBN. Pedro, ¿cómo has vivido el logro de este premio así como aparecer en un buen número de medios de comunicación de toda España?

La verdad es que ha sido todo muy sorprendente e inesperado. Hace unas semanas recibí una llamada de la ministra de sanidad (María Luisa Carcedo) anunciando que yo era el ganador del premio en la categoría de Ciencia y Tecnología. En ese momento pensé que era una broma. Aún estoy sorprendido tanto por haber conseguido este premio, como por la gran repercusión que ha tenido. Esta semana no he parado de recibir llamadas, mails y mensajes, ya fueran de los medios de comunicación o de familiares y amigos felicitándome por la consecución del premio.

CBN. ¿Esperabas conseguirlo?

Sinceramente, pensaba que mis posibilidades eran mínimas. De todos los posibles premios a los que me podría haber presentado, creo que este era el más competitivo y más complicado de conseguir. Me presenté a otro premio, convocado por el Ayuntamiento de Sevilla, en el que no hubo suerte, pero al menos fui reconocido con ‘mención honorífica’. Yo pensaba que si en Sevilla no había podido ganar, ni de broma iba a conseguirlo a nivel nacional, aunque siempre queda esa esperanza. Por suerte, valoraron muy positivamente nuestro trabajo, y ahí está el resultado final.

CBN. ¿Como supiste que estabas nominado para el premio y como fue el momento en el que recibiste la llamada de la ministra de Sanidad informándote de que eras uno de los cinco ganadores?

Para poder participar en esta convocatoria, una entidad pública o privada debía presentarte en su nombre, y cada entidad solo podía tener un único representante. Nosotros le propusimos a la Universidad de Sevilla que apostara por mi candidatura, ya que en el año 2018 publicamos un trabajo que tuvo repercusión en los medios de todo el mundo y esa podría ser una baza muy importante con la que competir. La Universidad de Sevilla desde el primer momento nos mostró su apoyo y decidió presentar mi candidatura.

La llamada de la ministra fue totalmente inesperada. La presentación de la solicitud para optar al premio fue presentada varios meses antes, y yo no tenía en mente que nadie me fuera a llamar y mucho menos la ministra. En realidad, todo fue un poco extraño. Yo estaba esperando una llamada para pasar un reconocimiento médico, y cuando recibo la llamada me dicen que son de Sanidad y que tenían que hablar conmigo. De repente me comunican que me van a pasar con la ministra de sanidad. En ese momento yo pensaba que se habría confundido o yo había escuchado mal, pero no era así, la Ministra se presentó, estuvimos hablando un par de minutos y me dio la enhorabuena por haber sido premiado en el área de Ciencia y Tecnología. Cuando acaba la llamada y les digo a mis compañeros de laboratorio que era la Ministra de Sanidad y que me había llamado por lo del premio… como yo estoy todo el día gastando bromas ellos no se lo creían, pero ya vieron que yo estaba un poco en ‘shock’, y saltaron locos de contentos.

CBN. Pedro, ¿cuéntanos brevemente tu trayectoria académica y profesional hasta tu trabajo hoy día en IBIS de Sevilla. Tenías claro desde hace tiempo que querías ser investigador o más bien ha surgido como oportunidad?

Me formé en el instituto Profesor Tierno Galván de La Rambla, por suerte, en bachillerato tuve la oportunidad de poder cursar física, química y biología (no en todos los institutos esto es posible), era bueno en matemáticas y siempre me habían llamado la atención las nuevas tecnologías y los trabajos ingenieriles. Por todo esto, decidí acceder al Grado de Ingeniería de la Salud donde se tocaban todos los campos de la ciencia. Esto fue un poco arriesgado porque era un grado de nueva creación y nuestra promoción fuimos un poco conejillos de indias. Al acabar el grado, en el verano de 2015 me fui con mi novia a Oxford a aprender un poco de inglés mientras fregaba platos en un bar. Estando allí me llamaron desde Sevilla proponiéndome varias ofertas de trabajo, dos de ellas en el Hospital Virgen de Rocío con unas condiciones estupendas. Aún estoy esperando que cumplan lo que me prometieron. Al acabar el verano me volví a Sevilla para hacer el máster en Lógica, Computación e Inteligencia Artificial. Mientras cursaba este máster me entrevisté con mi actual jefe Luis María Escudero Cuadrado y empecé a trabajar en el laboratorio al mismo tiempo que estudiaba para el Máster. La verdad que empezar a trabajar en ciencia más que vocación fue casualidad, ya que en ese momento no sabía lo que me gustaba, ni a que trabajo me quería dedicar. Actualmente estoy cursando el doctorado en el departamento de biología celular, y espero poder presentar la tesis a final de este año.

CBN. ¿En qué consiste de forma básica tu trabajo y tu día a día?

Desde que entro al laboratorio estoy dándole al botón como dice mi jefe. La metodología de trabajo que llevamos a cabo tanto mi compañero Pablo Vicente Munuera como yo, no es la forma más habitual de proceder en un laboratorio de biología convencional. Nosotros no hemos cogido una pipeta en todo el tiempo que llevamos en el laboratorio. En cambio, hacemos todo tipo de trabajos computacionales, somos muy polivalentes: desarrollamos modelos matemáticos que intentan explicar cómo se organizan los tejidos biológicos, hacemos análisis topológicos de imágenes tomadas al microscopio, aplicamos teoría de grafos para entender las conexiones celulares, programamos en distintos lenguajes para facilitar a los usuarios sin ‘background’ computacional analizar sus propias muestras biológicas. Ahora estamos inmersos en un novedoso proyecto basado ‘machine learning’ que facilite la segmentación de células en 3 dimensiones. Como os digo, somos muy dinámicos y nos adaptamos a cualquier trabajo aplicando con imaginación nuestros conocimientos tecnológicos. Con este enfoque intentamos abordar problemas de la talla del Alzheimer, ELA, DMD, neuroblastoma (un tipo de cáncer infantil), además de investigar sobre otros paradigmas de la ciencia básica que nos arrojen conocimientos generales que puedan ser aplicados en biomedicina.

CBN. ¿Cuál es el eje de investigación más importante en el que estáis involucrados vuestro equipo?

Nuestra línea de investigación principal se basa en el estudio de los tejidos epiteliales en situaciones de curvatura desde un punto de vista tridimensional. Nosotros somos pioneros en la investigación de la organización epitelial en 3D, destacando el trabajo de los ‘escutoides’. Ahora estamos intentando explotar este nicho de conocimiento, y trabajamos para resolver preguntas que han surgido desde el descubrimiento de los escutoides.

CBN. Estamos asistiendo al desarrollo imparable de la biomedicina y la biotecnología y es frecuente que científicos de diversas disciplinas cooperen conjuntamente en un proyecto. Tú mismo eres Ingeniero de la Salud

¿Crees que nos queda aún camino por recorrer en esta forma de cooperación entre profesionales?

Aún queda mucho por hacer. Nosotros hemos demostrado que la sinergia de distintos campos de la ciencia es clave para que la ciencia progrese. Que especialistas de distintas disciplinas unan sus conocimientos para un bien común seguro que ayudará a resolver problemas que actualmente parecen no tener solución. Aún existen reticencias que no permiten que la comunicación entre los profesionales sea la adecuada, y para ello hay que cooperar y hacer que tus conocimientos sean lo más accesibles como sea posible para que los demás miembros puedan integrarlos, y así combinar ideas desde perspectivas muy heterogéneas.

CBN. Trabajas en un área de investigación orientada a la lucha contra el cáncer. Bajo tu punto de vista ¿estamos avanzando a buen ritmo en la lucha contra esta enfermedad?

Nosotros investigamos sobre problemas muy diversos, por supuesto uno de los trastornos que más nos preocupa es el cáncer. Es cierto que esta afección es una de las más inquieta a los científicos y a los ciudadanos en general. Hay numerosos grupos de investigación que se dedican exclusivamente al estudio de esta patología, mucho es lo que se sabe ya sobre ella: medicamentos, cirugía y tratamientos para combatirla, además de conocer muchos genes y proteínas implicados… . Todas las semanas podemos encontrar una noticia nueva que comente algún avance al respecto, esperemos que en los próximos años se siga avanzando en su investigación para que un futuro hablemos de este mal en pasado.

CBN. Nos interesa también Pedro como joven investigador que eres, conocer tu punto de vista sobre el porvenir de muchos jóvenes de tu generación que no ven claro su futuro laboral. Quizá tú seas un afortunado. Pero ¿te atreves a darles un consejo o al menos transmitirles un mensaje?

Mi consejo es que intenten trabajar en algo que les haga felices, bien investigando, como empleado en una empresa, emprendiendo o como autónomos, cualquier trabajo es bueno mientras hagamos lo que nos gusta. Yo os puedo contar cual es la visión que tengo actualmente acerca de trabajar en ciencia. Llevo solo 3 y medio en investigación, y aunque soy un afortunado porque hago lo que me gusta y nunca me ha faltado financiación, principalmente gracias a mi jefe que se desvive por pedir proyectos de investigación, no estoy ajeno a todos los problemas que existen en la investigación. Veo personas que han estado años trabajando gratis, solo por el hecho de recabar méritos para que en un hipotético futuro les puedan ser de utilidad, los salarios son ridículos después de toda la preparación académica que se necesita… Los proyectos de investigación nacionales están mal organizados, por ejemplo, al final de este año muchas personas van a ir al paro porque existe un vacío de 9 meses donde no entra ninguna financiación. También soy consciente que científicos con 20 años de experiencia y un currículum envidiable no tienen un sueldo asegurado y viven con incertidumbre, donde conseguir estabilidad es misión casi imposible. La carrera investigadora de cualquier científico español pasa por irse al extranjero para después intentar volver a España, siempre y cuando su labor investigadora en el extranjero haya sido excelente.

Es cierto que hablo con pesimismo, pero me estoy acercando a ese momento en el que decidir lo que hacer cuando termine el doctorado y veo un futuro bastante oscuro. Hay que mejorar muchas cosas, no es de recibo que gente con un potencial tremendo y mentes privilegiadas tenga que emigrar porque en España no hay oportunidades. Otros países aprovechan esta fuga de cerebros porque en España no se apuesta por retenerlos. En mi caso no me gustaría tener que salir fuera, lo tengo todo aquí, y una vez sales no sabes cuando vas a poder volver. Esto hace que gente muy capaz decida dejar la ciencia y buscar otras oportunidades laborales en las empresas privadas. Esperemos que esto cambie en los próximos años por el bien de la ciencia y del país.

CBN. En el ámbito más personal, naciste en La Rambla. ¿Mantienes el contacto con tu localidad? Imaginamos que la noticia habrá llenado de satisfacción a familiares, amigos y a todo el pueblo.

Como ya hemos comentado, mi trabajo está en Sevilla, pero yo he vivido toda mi vida en La Rambla. Mi familia, mis amigos y mi pareja están allí. Intento volver los máximos fines de semana posibles, me encanta mi pueblo. Creo que todos los rambleños se han sentido partícipes de este premio. He recibido muchas felicitaciones y muestras de cariño. Mis padres dicen que ahora soy famoso, la gente no para de darles la enhorabuena y de preguntarles por mí. Estoy muy contento, incluso el alcalde me ha llamado para felicitarme y dar visibilidad al premio.

CBN. Por último, Pedro, ¿donde quisieras llegar en tu carrera como investigador o que objetivo profesional te planteas en los próximos años?

Siendo sincero, llevo unos meses reflexionando sobre qué hacer con mi futuro incluso me había planteado dejar la investigación por la precariedad existente. Sin embargo, al recibir este premio me he dado cuenta que lo que estamos haciendo en el laboratorio no está pasado desapercibido, y ha sido bien valorado. No creo mucho en el destino, pero si existiera diría que me ha puesto este premio delante porque tengo que aportar algo importante a la sociedad. Voy a intentar alargar al máximo mi carrera investigadora en España, y voy a pelear por no tener que salir al extranjero. Habrá que ver que pasa conmigo en los próximos años, a lo mejor en un futuro cercano dirijo mi propio grupo de investigación, quien sabe.

Te deseamos lo mejor de ahora en adelante. Enhorabuena por tu premio.