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Hoy me gustaría contaros la historia de unos verdaderos ángeles”. Esta primera reflexión bien podría servir para introducir una novela o una fábula para niños, pero en este caso nada tiene que ver con la ficción. Se trata del comienzo de una emotiva carta, publicada en el diario Levante, en la que una mujer ha agradecido la atención sanitaria que los miembros de la Unidad Hospitalaria a Domicilio (UHD) del Hospital General de Valencia dieron a un familiar.

Según ha descrito Ana Payá Blasco (autora del texto), estos “ángeles en la Tierra”, que cuidaron de su abuela, “son personas como el resto, pero tienen una luz especial. Se dedican a cuidar y a acompañar a las personas enfermas en el tramo final de su vida, proporcionándoles los cuidados paliativos que tan necesarios son”.

Pero la labor que ha detallado en su documento no se queda ahí ya que también ha matizado que estos profesionales, además, «acompañan a las familias de esas personas, preparándoles el duro camino que tienen por delante”.

A lo largo de la carta, Payá Blasco no solo menciona de forma general a los miembros de la UHD del hospital valenciano sino que agradece con nombres y apellidos. “Podríamos nombrar a muchos de ellos, pero nos gustaría hacer una mención especial para la doctora Chiqui Ramos, la psicóloga Rosa y para Juan Ignacio, el enfermero más sonriente que jamás os podáis imaginar. Ellos son la cara visible de un equipo tremendamente humano”, ha expresado.

Payá Blasco ha confesado que cuando estos sanitarios acudieron a cuidar a su abuela, Enriqueta Cervera, fueron “con una sonrisa, queriendo hacer siempre algo por ella”. “Ya casi nos parecía que eran de la casa, pues su cercanía y sencillez así lo demostraban. Incluso en sus propias casas pensaban en nosotros, en cómo realizar (aún mejor si cabe) su trabajo. Y es que cuando se trata de salvar vidas humanas… el sentido de la responsabilidad es gigante”, ha añadido.

Para cerrar este manuscrito, la nieta de la paciente en cuestión ha querido decir unas últimas palabras con sentimiento por todo lo vivido con el equipo sanitario. “Cuando les cerramos por última vez la puerta sólo pensábamos en una cosa: ¡Menuda suerte tienen las próximas personas que se topen en su camino! Tendrán a su disposición a los mejores profesionales que existen. A vosotros, ángeles de la UHD, nuestro más sincero agradecimiento, enviado desde el cielo y desde la Tierra”, ha concluido.