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Redacción.- Investigadores de la Universidad de Northwestern, en Evanston, Illinois, han diseñado un nuevo sistema de administración de quimioterapia que la convierte en un ‘caballo de Troya’. Mediante un ácido graso los investigadores han conseguido que el cuerpo y los tumores traten la quimioterapia como grasas, facilitando su procesamiento, por lo que pueden suministrar dosis más altas y conseguir una menor toxicidad y menores efectos secundarios.

«Es como un caballo de Troya», ha explicado Nathan Gianneschi, de la Universidad de Northwestern y director de la investigación. «Parece un buen ácido graso, así que los receptores del tumor lo ven y lo invitan a entrar. Entonces el medicamento empieza a metabolizarse y mata las células tumorales».

Para desarrollar este sistema, Gianneschi y su equipo han diseñado un ácido graso de cadena larga con dos puntos de unión, capaz de adherirse a los medicamentos en cada extremo. El ácido graso y sus fármacos se esconden dentro de la albúmina de suero humano (HSA, por sus siglas en inglés), que transporta moléculas, incluyendo las grasas, por todo el cuerpo.

De esta forma, los receptores celulares del cuerpo reconocen las grasas y proteínas suministradas por la HSA y les permiten entrar. Las células cancerosas, más voraces por crecimiento, consumen los nutrientes mucho más rápido que las células normales. Y cuando las células cancerosas metabolizan el medicamento oculto, mueren y se impide su reproducción.

«Es como si el ácido graso tuviera una mano en cada extremo: uno puede agarrarse al fármaco y otro a las proteínas», señaló Gianneschi. «La idea es disfrazar los medicamentos de grasas para que lleguen a las células y el cuerpo esté feliz de transportarlas.»

Datos del estudio

En el estudio, publicado en la Journal of the American Chemical Society (JACS), los investigadores usaron este novedoso sistema para administrar un medicamento común de quimioterapia aprobado por la FDA, el paclitaxel, a los tumores en un modelo de animales pequeños. Disfrazado de grasa, el fármaco entró y eliminó completamente los tumores en tres tipos de cáncer: óseo, pancreático y de colon.

Además, los investigadores encontraron que podían administrar 20 veces la dosis de paclitaxel con su sistema, en comparación con otros dos medicamentos basados en paclitaxel. Pero incluso en una cantidad tan alta, el medicamento con el sistema de Gianneschi era 17 veces más seguro.

«Los medicamentos de moléculas pequeñas comúnmente usados llegan a los tumores y a otras células», ha señalado Gianneschi. «Son tóxicos para los tumores, pero también para los humanos. Por lo tanto, en general, estos medicamentos tienen efectos secundarios horribles. Nuestro objetivo es aumentar la cantidad que entra en un tumor en comparación con la que entra en otras células y tejidos. Eso nos permite dosificar en cantidades mucho mayores sin efectos secundarios, lo que mata los tumores más rápido».