Adentity

banner-cordoba-digital

Dobuss

Bebrand

Redacción.- La Guardia Civil ha recuperado en Sevilla un busto del emperador Adriano del siglo II después de Cristo, con un «incalculable valor histórico, cultural y arqueológico» que estaba oculto en una finca privada de la localidad de Écija, y que tres miembros de la misma familia intentaban vender por una cantidad en torno a los 500.000 euros.

Según informa el Instituto Armado en un comunicado, la investigación se inició a principios de año, cuando se tuvo conocimiento del posible comercio de esta pieza arqueológica, y, tras averiguar la identidad de la persona intermediaria que la estaría ofreciendo a posibles compradores –residente en El Rubio (Sevilla)– se inició una «intensa y continua» vigilancia para detectar la posible ubicación y localización de dicho busto.

Tras «numerosos dispositivos» operativos realizados con esta persona, se pudo identificar a varias de una misma familia que «siempre» iban en compañía del intermediario cuando se producían las reuniones y/o citas con otras personas interesadas, y de quienes se sospechó que pudieran tener en posesión el busto del emperador.

Tras centrar la investigación en esta familia y cubrir una cita entre los investigados, el intermediario y otras personas, la Guardia Civil averiguó la posible situación de la pieza en una finca privada agrícola de Écija propiedad del padre de los investigados, siendo el lugar «idóneo» para esconder el busto romano.

Con los indicios hallados durante la fase de investigación, y tras la pertinente solicitud, el juzgado de guardia de Écija concedió a la Benemérita orden de entrada y registro en la finca, a la que los agentes accedieron el pasado 14 de junio, a la vez que al dueño de la propiedad se le notificaron los motivos de esa diligencia.