Javier Collado

Dobuss

Redacción.- Aunque Carlos Gimeno dio la alegría del día al tenis español, Rafa Nadal y Roberto Bautista no pudieron seguir sus pasos y ambos se han quedado fuera del torneo en semifinales tras caer ante Roger Federer y Novak Djokovic respectivamente.

Lo han hecho de pie, como dos gladiadores y ante dos auténticas leyendas que se jugarán este domingo el preciado título inglés.

Había muchas esperanzas puestas en la raqueta de un Nadal que se había plantado en semifinales jugando a gran nivel, con su solidez habitual y más agresivo y certero que nunca, sin embargo, esta vez no pudo con su antagonista suizo, que rozó la perfección para tumbar a la leyenda de Manacor.

El de Basilea sirvió como siempre y restó como nunca, impidiendo que Nadal pudiera ejercer su habitual plan de alargar los puntos, de forzarle su revés y de ir ganando pista. El ritmo del partido siempre lo llevó Federer, que terminó imponiéndose por 7-6(4), 1-6, 6-3 y 6-3.

Se resigna Nadal de momento a conquistar su 19º trofeo de Grand Slam, algo que volverá a intentar, seguro, en el próximo Abierto de los Estados Unidos que arrancará en poco más de un mes.

No pudo ser para Roberto Bautista, que peleó como un campeón y vendió carísima su derrota ante el número uno del mundo. Ni el mismo Djokovic esperaba un partido tan duro y tan tenso, especialmente después de un primer set que siguió a la perfección el guion que el de Belgrado había escrito antes de salir a la pista.

Pero el castellonense nunca estuvo dispuesto a entregar fácilmente sus primeras semifinales de Grand Slam y fue capaz de llevar en encuentro a su terreno. Lo hizo en el segundo set y lo hizo desde una mezcla perfecta entre la solidez y el atrevimiento. Se quitó los complejos de encima y fue capaz de zarandear a Djokovic durante bastante rato.

Eso duró hasta mediado el tercer set, cuando el actual campeón de Wimbledon se armó de valor, cogió el pico y la pala y trabajó más que nunca para lograr un ‘break’ que terminó sentenciando el set y el partido.

Bautista luchó hasta la última pelota, incluso levantó varias bolas de partido, pero finalmente Djokovic pudo celebrar su clasificación para una nueva final de Grand Slam. Ahora mismo encadena cuatro finales en sus últimos cinco torneos grandes. Una locura.

El castellonense, por su parte, se puede marchar muy orgulloso de su torneo en Londres. Ha llegado hasta las semifinales sin perder ni un solo set y tan solo ha podido frenarlo el número uno del mundo.

La buena noticia para el tenis español la ha protagonizado el júnior Carlos Gimeno, que se ha metido en la gran final del torneo.

«Soy un jugador que le gusta jugar agresivo y que necesita mandar, aunque hay momentos en los que toca defender. Estoy bastante nervioso y contento a la vez. A esperar con ganas jugar el domingo», ha explicado.