Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Redacción. ¿Tienes un hobby? Seguro que existe una actividad con la que te emocionas y diviertes enormemente; algo que, aunque a tus amigos no les parece demasiado apasionante, a ti te hace “brillar de felicidad”.

Desde tejer bufandas hasta jugar al baloncesto, salir de paseo con tu perro u hornear magdalenas, hay tantas aficiones diferentes como personas en el mundo. Y es que, aunque aparentemente la actividad sea la misma, cada uno de nosotros sabemos darle siempre nuestro toque personal a la hora de disfrutar de ella. A fin de cuentas, en esto de las aficiones no hay nada escrito. No existen reglas que indiquen que deberías sentirte más inclinado a la construcción de maquetas (como estas de ModelSpace) que al dibujo de pájaros, o que debas dedicarle diez horas a la semana a tu pasión para ser considerado un verdadero aficionado.

Lo que sí es cierto es que, sea cual sea tu pasatiempo favorito, se trata de algo más que de una simple forma de matar el tiempo. Numerosas investigaciones han descrito lo mucho que dedicarle unas horas semanales a tu actividad de ocio favorita puede hacer por ti. ¿Quieres saber cuáles son los beneficios de tener un hobby?

Capacidad de concentración y memoria

Hay aficiones, como las maquetas o los sudokus, que requieren mucha más atención que otras. No obstante, cuando estamos realizando nuestro hobby, nuestra atención se concentra de manera natural en aquello que estamos haciendo y no existe nada más. Esto implica, aunque no lo parezca, un gran descanso para nuestra mente, que de otra forma se hallaría saltando de preocupación en preocupación como hace habitualmente.

Podríamos decir casi que el concentrarte en la práctica de un hobby es una forma de mindfulness.

Ciertas aficiones te ayudan a despertar la imaginación (la escritura, la pintura, la fotografía, la música); otras favorecen la agilidad mental (crucigramas, scape rooms, videojuegos); y casi todas incluyen una parte de solución de problemas (desde un «¿Cómo puedo mezclar dos hilos de diferentes colores en el mismo jersey?» hasta «¿Cuál sería la mejor estrategia para destruir a la flota enemiga?»). Esta clase de ejercicio mental no es solo divertido, sino que reduce grandemente en las posibilidades de desarrollar enfermedades degenerativas cognitivas como por ejemplo la demencia o el alzheimer.

Mejor forma física

Así como a ciertas personas sienten mayor interés por actividades como la lectura y los puzzles, a otras les va la aventura, el ejercicio y el baile.

Actividades de este estilo conllevan una mejora de la forma física, además de los beneficios mentales de los que hablábamos en el párrafo anterior. No hace falta ser un genio para afirmar que aquellas personas que recorren 20 km al día en bicicleta, por el gusto de montar en bicicleta, percibirán los resultados del ejercicio físico en su cuerpo, no solo en la forma sino también en su salud.

Aquellas personas a las que no les apasionan los deportes también pueden disfrutar de este beneficio sin hacer grandes esfuerzos. Bailar, pasear por la playa o ir de excursión un par de veces al mes son ejemplos obvios de hobbies que pueden influir también en tu forma física. Pero aún hay más: si te gusta la cocina, puedes aprender a cocinar platos nutritivos y sabrosos; si eres más de videojuegos, puedes conseguirte una Wii… ¡y hasta la jardinería y la observación de pájaros pueden ayudarte a desanquilosarte y ponerte en forma!

Aumento de la autoestima

Dedicar un tiempo a tus actividades favoritas tiene grandes repercusiones positivas sobre tu autoestima y autopercepción. En primer lugar, significa dedicarte un tiempo a ti mismo/a porque te importa tu bienestar, y, además, va a ser un rato en el que ni el trabajo, ni los niños ni las preocupaciones sobre la casa van a molestarte.

Por otro lado, normalmente la práctica de un hobby favorece tus habilidades y te ayuda a desarrollar tu talento. De manera natural vas a querer mejorar en esta tarea con la que disfrutas enormemente, por pura diversión. Así, podrás ver tu propio avance y cómo con el tiempo eres capaz de hacer más que al principio, lo que te inspirará un sentimiento de confianza en ti mismo/a y de satisfacción personal.

Mejores relaciones personales

Los hobbies también pueden ayudarte a mejorar tus relaciones personales, incluso aunque tu pasatiempo favorito sea una actividad que se realiza en solitario, como la lectura o la natación, ya que en estos casos tus aficiones podrán servirte de tema de conversación con los amigos que ya tienes ¡y posiblemente con amigos en potencia!

Por supuesto, lo mejor que puedes hacer es aprovechar tu pasión para conocer gente nueva que comparta el sentimiento. Es una forma divertida de abrir tu círculo de amistades hacia personas con las que sabes que tienes algo en común desde el mismo comienzo.

En cuanto a practicar una actividad en pareja, los especialistas afirman que puede mejorar el compañerismo, indispensable en cualquier relación duradera, así como la comunicación (¡por fin un tema de comunicación más allá del dinero o las tareas del hogar!). Por supuesto, también os permitirá pasar un tiempo de calidad en pareja, alejados de la rutina y viviendo experiencias nuevas.