Rafael Nadal, Roland Garros 2019, Simple Messieurs, 1/8 de Finale, Photo : Corinne Dubreuil / FFT

Javier Collado

Dobuss

Las primeras rondas en Wimbledon son muy traicioneras, propias de una superficie que es pasto de sorpresas. En esta tesitura Rafa Nadal se estrenó en el All England Club salvándose de una escabechina que se cobró nuevas víctimas. Si el lunes cayeron en el debut Tsitsipas, Zverev y Venus Williams, este martes enfilaron el camino para su casa Thiem y Garbiñe Muguruza.

El balear llegaba al torneo muy poco rodado sobre césped, con apenas dos partidos de exhibición, saldados con derrotas. Claro que delante tenía a un rival, el japonés Yuichi Sugita, de poca entidad, el 274 del mundo. 

Era el primer enfrentamiento entre ambos y Nadal lo resolvió por 6-3, 6-1, 6-3 en dos horas. Ahora le espera en segunda ronda el jueves el ínclito australiano Nick Kyrgios, que sufrió para vencer en cinco sets a su compatriota Jordan Thompson

Tras un leve titubeo inicial el mallorquín ya no abandonó el mando del encuentro y logró el break de entrada en el segundo set. Nadal iba cogiendo ritmo, moviéndose mejor y ganando puntos de esos que requieren conocimiento de las distancias y mucha muñeca en los aledaños de la red. Esas jugadas de réplica y contrarréplica que lo han hecho célebre cayeron de su lado. Con dos mangas en el bolsillo sólo restaba confirmar el triunfo y Nadal no tuvo mayores problemas en rematar el partido con una cierta facilidad tras volver a quebrar el saque de su rival en el octavo juego.

También pasó ronda, como era de esperar, Roger Federer. Sin embargo, el ocho veces campeón en Wimbledon, pasó por un pequeño susto ya que perdió el primer set contra el sudafricano Lloyd Harris. Un pecado venial que el helvético subsanó después por la vía rápida al conseguir la victoria por 3-6, 6-1, 6-2, 6-2.