Las máquinas continúan los trabajos de rescate de Julen/ Imagen: EFE - Daniel Pérez

Javier Collado

Dobuss

La jueza del caso del pequeño Julen, quien murió tras caer a un pozo, concluye que el dueño cometió un delito de homicidio por imprudencia grave al dejar abierto el pozo.

La jueza da por concluido así el caso, según adelanta Diario Sur. En el auto, la magistrada declara concluida la fase de instrucción y ordena que sigan las actuaciones contra el dueño de los terrenos.

La autopsia ya apuntó a que el niño murió de un traumatismo cranoencefálico. Las lesiones que presentaba se localizaban en el lado izquierdo de la cabeza y la frente. Unas heridas mortales compatibles con la caída por el pozo y los golpes que el niño pudo darse contra las paredes del mismo.

Asimismo, la magistrada ha dado un plazo de diez días a las partes para que soliciten la apertura de un juicio oral o que pidan el sobreseimiento de la causa.