Javier Collado

Dobuss

Un grupo de científicos japoneses han descubierto una cabeza de un lobo de hace 40.000 años, de la etapa del período del Pleistoceno. La cabeza fue encontrada el pasado año enterrada en Siberia, y que se ha conservado casi intacta.

Mide más de 40 centímetros de largo, podría ser el doble de la medida de una cabeza de un lobo actual. La piel y los colmillos se han conservado junto al cerebro.

El estudio preliminar de la cabeza ha sido llevado a cabo por un equipo japonés y un grupo de expertos de la Academia de Ciencias de la República de Sajá. Posteriormente su ADN será analizado en el Museo de Historia Natural de Suecia, en Estocolmo. El hallazgo se ha dado a conocer en el contexto de una exposición científica titulada The Mammoth (el mamut), org anizada en Tokio sobre criaturas congeladas de la Edad de Hielo.