Javier Collado

Dobuss

Los dos pacientes hicieron uso de su propio cerebro para controlar el suministro no invasivo de pulsos eléctricos a un total de 16 músculos. Esto les permitió caminar con la ayuda de un andador convencional y de un sistema de soporte de su peso corporal.

En total, pudieron dar 4.500 pasos gracias a esta nueva tecnología que utiliza una interfaz cerebro-máquina no invasiva. Esta ayuda se basa en un EEG de 16 canales que controlan un sistema de estimulación eléctrica funcional multicanal (FES) diseñado para producir un modo de andar mucho más suave.

«Lo que nos sorprendió fue que, además de permitir que estos pacientes caminasen con poca ayuda, uno de ellos mostró una clara mejora motora. Los pacientes requirieron aproximadamente 25 sesiones para dominar el entrenamiento antes de poder caminar usando este aparato».

Gracias al protocolo ‘Walk Again Project Neurorehabilitation’ los siete pacientes que participaron en él consiguieron reducir la paraplejia de completa a parcial en tan solo dos años y cuatro meses.

Los expertos encargados de estudiar el protocolo argumentan que “se puede inducir una recuperación funcional y neurológica parcial en pacientes con lesión crónica de la médula espinal mediante la combinación de múltiples tecnologías no invasivas. Estas se basan en el concepto de usar una interfaz cerebro-máquina para controlar diferentes tipos de actuadores, como avatares virtuales, andadores robóticos o dispositivos de estimulación muscular. Esto permite la participación total de los pacientes en su propia rutina de rehabilitación».

Sobre la base de los resultados obtenidos, el objetivo es unir las herramientas de neurorrehabilitación en una única plataforma integrada y no invasiva. Todo ello con el fin de tratar a los pacientes con lesiones de la médula espinal, de manera que les permita iniciar el entrenamiento poco después del momento de la lesión.