Javier Collado

Dobuss

Tamara R. Adrover es una joven gallega de 18 años que estudia primero de Bioinformática en Barcelona. Trabaja en una idea para un proyecto que, en teoría, podría ayudar a detectar el Parkinson de manera precoz. Un día decidió presentarse a un concurso para una beca “por probar” y resulta que la han seleccionado.

Tres semanas en Silicon Valley para formarse. El problema es que no puede ir porque no tiene dinero para pagarse el viaje y el alojamiento. O, al menos, no lo tenía hasta ahora. Una campaña de crowfunding y aparecer en los medios puede que le haya abierto la puerta que estaba cerrada.

Ha sido La Voz de Galicia quien ha recogido su historia. Cuenta que su interés por el Parkison surgió de tener un familiar afectado por esta enfermedad. Leyó artículos científicos al respecto y estos le inspiraron. Lo que plantea, y es la idea con la que se presentó como candidata para obtener la beca, es la creación de un dispositivo que detecte las proteínas tóxicas que desencadenan esta enfermedad en muestras de fluidos corporales ayudando a un detección precoz.

Solo es una premisa, una idea que no sabe si será posible llegar a convertir en realidad. Pero, animada por sus profesores de la Universidad Pompey Fabra, se presentó con ella al programa TrepCamp junto con otros 29.999 candidatos. De ahí seleccionan a 500 de todo el mundo y esta gallega de 18 años ha sido una de ellos.

La beca que le ha sido concedida le cubre la matrícula en la Universidad de Berkeley(Silicon Valley, California). Eso supone el 70% de los gastos según detallan en el mencionado diario. Ella debe hacerse caso del 30% restante, que sería el alojamiento y los vuelos. Según sus cuentas, unos 3.000 euros. El problema es que su familia no puede costeárselo -estudia en Barcelona gracias a dos becas- y el tiempo apremia ya que debe dar una respuesta rápida. El curso empieza el próximo 8 de junio.