Javier Collado

Dobuss

Como ya ocurrió con las sanciones a ZTE, otro fabricante de teléfonos móviles chino, Donald Trump dará tres meses de plazo a Huawei antes de la entrada en vigor de las sanciones. La decisión se produjo un día después del anuncio del bloqueo de Google a Huawei.

El Departamento de Comercio de EEUU emitió una licencia temporal de 90 días de duración en favor de Huawei y 68 de sus filiales no estadounidenses que autoriza al fabricante chino a llevar a cabo ciertas actividades necesarias para el mantenimiento de las operaciones de redes existentes y para el soporte de servicios móviles existentes, después de que la compañía fuera incluida el pasado jueves en la lista negra de empresas con las que las firmas estadounidenses no pueden hacer negocios sin permiso de la Casa Blanca.

“La licencia temporal concede a los operadores tiempo para realizar otros arreglos y espacio al Departamento para determinar las medidas a largo plazo apropiadas para los proveedores de telecomunicaciones americanos y extranjeros que actualmente confían en los equipos de Huawei para servicios clave”, declaró el secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross. Tras conocerse el indulto temporal, Google reaccionó y aseguró seguirá colaborando con Huawei durante los próximos tres meses, por lo que los dispositivos de la multinacional china seguirán recibiendo las actualizaciones y parches de seguridad de Android.

La licencia temporal permitirá también desarrollar la investigación en materia de ciberseguridad “crucial” para el mantenimiento de la integridad y fiabilidad de las redes y equipos existentes y totalmente operativos, añadió el Departamento de Comercio de EEUU. En todo caso, los exportadores de productos tecnológicos sujetos a restricciones deberán contar con certificaciones, que estarán a disposición cuando así lo requiera el Buró de Industria y Seguridad (BIS), en relación con su uso de esta licencia temporal.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó la semana pasada una orden ejecutiva que impedía a las empresas tecnológicas estadounidenses utilizar dispositivos elaborados por compañías que puedan suponer “un riesgo para la seguridad nacional”, invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, que da al presidente la autoridad de regular el comercio en respuesta a una emergencia nacional que amenace al país.

Posteriormente, el Departamento de Comercio de EEUU incluyó a Huawei Technologies y a 68 filiales en más de una veintena de países en una lista de entidades a las que las compañías estadounidenses no pueden adquirir componentes tecnológicos sin permiso de Estados Unidos.