Javier Collado

Dobuss

Alvaro Sánchez. Amancio Ortega ha sido siempre una persona muy reservada y discreta que ha huido del protagonismo y de aparecer en primera línea informativa.

La vez que más popularidad y presencia mediática logró fue posiblemente el día en que sus empleados y su hija le organizaron una fiesta sorpresa en sus instalaciones de Arteixo.

No obstante uno de los secretos del éxito de su imperio textil nace de su poderosa personalidad y capacidad de marcar y lograr objetivos, y no suele arredrarse por cuestiones u opiniones marginales que puedan mostrar contrariedad sobre su visión personal.

En los últimos días se ha generado un debate muy intenso aunque minoritario promovido por Pablo Iglesias y Clara Serra, de Podemos que se han mostrado muy críticos sobre la política de donaciones de la Fundación Amancio Ortega en equipos de investigación de última tecnología contra el cáncer.

Según su círculo más íntimo e información difundida por Cadena SER, el empresario gallego tiene la voluntad de seguir donando tecnología avanzada contra el cáncer o para cualquier otro fin que sea de amplio beneficio social, vinculado a elementos tangibles y que se puedan gestionar con seguridad y rapidez.

La primera donación sanitaria de Amancio Ortega se acordó con la Xunta de Galicia en 2015 tras varios años de recortes presupuestarios. Los responsables de la consellería de Sanidad decidieron invertir la donación en la renovación del equipamiento tecnológico para tratar el cáncer en los hospitales públicos. Aparatos como mamógrafos digitales, aceleradores lineales para la radioterapia o escáneres tipo TAC que son muy costosos y que se habían quedado obsoletos.

La siguiente colaboración fue con Andalucía, y más tarde Valencia, Madrid hasta completar quince comunidades autónomas en las que se ha alcanzado un valor de donación superior a 300 millones de euros para la compra de equipamientos que los gobiernos consideren más necesarios y urgentes.

Se han llegado a adquirir 440 equipos oncológicos y más de la mitad ya está dando servicio a los pacientes.

Su círculo de confianza afirma que en absoluto su propósito sea deducir impuestos puesto que supone una cifra pequeña para Inditex.

Amancio Ortega además, a través de la Fundación Amancio Ortega ha hecho donaciones a Cáritas, al Banco de Alimentos y  ofrece al año centenares de becas para estudiar primero de Bachillerato en Estados Unidos y Canadá.