Javier Collado

Dobuss

Alvaro Sánchez. Amancio Ortega se ha situado repentinamente en el centro de los debates entre las diferentes formaciones políticas en la última semana previa al domingo electoral del 26 de mayo, en el que se dirimirán ayuntamientos, gobiernos autonómicos, y representantes en Europa.

El origen del debate ha surgido de una afirmación del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que afirmó que «una democracia digna no acepta limosnas de multimillonarios».

Esta afirmación de Iglesias ha suscitado un gran debate mediático, social y ciudadano, que continúa y posiblemente no concluya una vez termine la campaña.

La respuesta más contraria a esa posición la ha encontrado en el gobierno de Andalucía, que no solo apoya las donaciones, sino que las ha agradece y quisiera profundizar en esa línea de colaboración.

En concreto, el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre ha anunciado que pone «a su servicio» los «magníficos» institutos de investigación andaluces para colaborar.

Aguirre ha subrayado que los equipos de oncología donados por el dueño de Inditex, algunos en marcha y otros pendientes de recibir, resolvieron un «grave problema de obsolecencia» en la sanidad pública andaluza en beneficio de los pacientes.

«Ojalá tuviéramos diez Amancio Ortega», ha subrayado Aguirre tras recordar que esta afirmación ya se la hizo a Podemos durante un debate en el Senado.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, dijo ayer domingo «que España necesita que los ricos paguen impuestos que se traducen en hospitales en lugar de las donaciones del dueño de Inditex».

El consejero ha anunciado que va a enviar una carta a la fundación de Amancio Ortega para poner «a su servicio» los «magníficos» institutos públicos de investigación para desarrollar medicamentos oncológicos.

«Estamos dispuestos a cualquier línea de trabajo que sume recursos entre la pública y la privada en beneficio de todos los pacientes», ha indicado.