Javier Collado

Dobuss

El rálido de garganta blanca, un ave no voladora del tamaño de un pollo originaria de Madagascar, en el suroeste del Océano Índico, se extinguió hace 136.000 años pero logró regresar gracias a un extraño y caprichoso proceso de evolución, destaca ABC.

La especie pudo colonizar con éxito en dos ocasiones un atolón aislado llamado Aldabra y posteriomente perder su capacidad de vuelo, según investigadores de la Universidad de Portsmouth y el Museo de Historia Natural. La última colonia superviviente de la especie todavía se encuentra en la isla hoy en día. Es la última ave no voladora que queda en el Índico.

Esta es la primera vez que la evolución iterativa (la evolución repetida de estructuras similares o paralelas del mismo ancestro, pero en diferentes momentos) se ha visto en rálidos, una familia de aves gruiformes que incluye numerosas especies de pequeño y mediano tamaño, conocidas como fochas, gallinetas, polluelas, rascones o calamones.

Los rálidos de garganta blanca eran colonizadores persistentes de islas aisladas, tenían frecuentes explosiones de población y migraban en gran número desde Madagascar. Muchos de los que fueron al norte o al sur se ahogaron en la extensión del océano y los que fueron al oeste aterrizaron en África, donde los depredadores los devoraron. De los que se dirigieron al este, algunos desembarcaron en las muchas islas oceánicas, como Mauricio, Reunión y Aldabra, esta última un atolón de coral con forma de anillo que se formó hace unos 400.000 años.

Con la ausencia de depredadores en el atolón, y al igual que el Dodo de Mauricio, los rálidos evolucionaron hasta perder la capacidad de volar. Sin embargo, Aldabra desapareció cubierta por el mar durante un gran evento de inundación hace unos 136.000 años. La fauna y la flora fueron eliminadas.

Los investigadores estudiaron evidencias fósiles de hace 100.000 años, cuando los niveles del mar cayeron durante la siguiente era glacial y el atolón fue recolonizado por rálidos no voladores. Los investigadores compararon los huesos de un pájaro fosilizado de antes del evento de inundación con los huesos de otro después del evento de inundación.

Descubrieron que el hueso del ala mostraba un estado avanzado de ausencia de vuelo y que los huesos del tobillo mostraban distintas propiedades que evolucionaban también hacia la ausencia de vuelo. Esto significa que una especie de Madagascar dio origen a dos especies diferentes de rálido no volador en Aldabra en el espacio de unos pocos miles de años.