Javier Collado

Dobuss

El dueño de Asos, Anders Holch Povlsen y su mujer Anne despidieron el pasado fin de semana en un multitudinario y emotivo funeral a los tres hijos que murieron en los atentados de Sri Lanka el pasado 21 de abril, en el que perecieron más de 200 personas, entre ellos dos jóvenes gallegos.

Sus hijos Alfred, Alma y Agnes perecieron cuando uno de los terroristas se inmoló en uno de los hoteles de lujo en los que perpretraron los brutales atentados que han sido reivindicados por el Estado Islámico. El matrimonio y su hija Astrid asistieron completamente vestidos de negro al oficio religioso en el que se soltaron globos de colores.

Tres coches fúnebres trasladaron tres ataúdes blancos cubiertos de flores, en un acto al que también asistió el primer ministro danés.  Entre las numerosas muestras de dolor pudieron verse las de la familia real danesa, amiga personal de la familia del dueño de Asos. Los príncipes Federico y Mary asistieron junto a sus hijos al último adiós a los tres miembros de la familia Holch. En varios momentos la princesa tuvo que consolar a sus hijos, conmocionados por la muerte de los pequeños.