Javier Collado

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Save the Children ha reivindicado «medidas urgentes» para la prevención y erradicación de la pobreza infantil y de la violencia contra los menores ante el inicio de una nueva legislatura. La ONG, que ha celebrado 100 años, ha pedido una «mirada nacional» para abordar este «desafío».

Para ello, ha lanzado la campaña ‘La Infancia Marca’, una iniciativa en la que la ONG pregunta qué habría sido de los líderes de los principales partidos Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Cs), Pablo Iglesias (Podemos) y Santiago Abascal (Vox) si hubieran vivido una infancia distinta.

En este sentido, mediante montajes fotográficos, la organización les ha vestido de pobres, con un aspecto envejecido, ejerciendo trabajos precarios y viviendo en situación de exclusión social. Por ejemplo, a Sánchez le ha presentado como un miembro del ‘top manta’, a Abascal de mendigo y a Iglesias de chatarrero, entre otros contextos de pobreza.

De esta manera, la ONG ha reclamado acciones políticas para evitar que la pobreza se transmita de generación en generación y que la infancia en España se desarrolle libre de pobreza, violencia y discriminación.

«Somos nuestra infancia, que es lo que determina el resto de nuestras vidas», ha argumentado el director general de Save the Children, Andrés Conde, quien ha hecho hincapié en la labor de la ONG para «asegurar» que no se mueran niños en el mundo por causas evitables, que «no haya ninguno sin ir a la escuela» y que vivan protegidos de la violencia y explotación.

En un acto celebrado este lunes en Madrid, la organización ha presentado un informe en el que recoge la evolución de los derechos de los niños durante los últimos 100 años en España. Conde ha destacado los avances, pero también ha recordado lo «mucho» que queda por hacer.

«Esperamos que los próximos cuatro años sean el momento de la política y de la movilización social por la infancia», ha subrayado. De acuerdo a los datos recopilados en el informe, uno de cada cuatro niños en España viven en la actualidad en situación de pobreza y entre un 10 y un 20 por ciento de la población sufrió abusos sexuales siendo menor.