Javier Collado

Supermercados Piedra

Dobuss

Elena Páez. Cruz Roja ha presentado hoy en un patio del Alcázar Viejo su nueva campaña del Sorteo de Oro, en la que una vez más la institución humanitaria perseguirá hacer que “florezca la solidaridad” de la población cordobesa.

Precisamente por ello, la entidad ha elegido este escenario como simbólico pistoletazo de salida de una campaña en la que este año el lema es “Hacer que las cosas cambien no es cuestión de suerte”.

“Y es que las cosas no cambian porque sí, como las flores no florecen porque sí; hay que mimarlas, hay que ponerles cariño. Y esta es nuestra idea con la campaña, la pequeña colaboración de todos es la que hace posible que Cruz Roja sea algo muy grande”, explicó durante el acto de presentación la presidenta provincial de la organización, Cándida Ruiz, quien expresó además su deseo de conseguir que florezca “la solidaridad en el corazón de los cordobeses”.

El Sorteo de Oro es una iniciativa que viene celebrándose desde 1980, y que a día de hoy es uno de los principales recursos con que cuenta la institución humanitaria para mantener la infraestructura de sus asambleas locales -12 en la provincia- y garantizar el desarrollo de los numerosos proyectos solidarios que lleva a cabo.

Es, por tanto, una acción fundamental para la financiación de la variada labor social de la entidad, que solo en la provincia le permitió recaudar el año pasado cerca de 500.000 euros. El objetivo para este año pasa por conseguir incrementar esa cifra y acercarse a los 550.000 euros.

Quien compra un boleto del Sorteo de Oro está haciendo algo más que buscar su propia suerte; una acción tan sencilla como invertir 5 euros en una participación para este sorteo se convierte en una verdadera acción social.

La recompensa de esa colaboración puede ser doble: por un lado, porque puede convertirte en millonario –hay miles de boletos premiados (este año se ha incrementado el número de premios) y un primer premio de 3 millones de euros- y, por otro, porque, con sólo 5 euros, se contribuye a hacer más felices a los sectores de la población más vulnerables, desde personas mayores o con discapacidad hasta infancia, inmigrantes, drogodependientes, mujeres en dificultad social, familias en riesgo de exclusión social, personas afectadas de VIH/SIDA, familias afectadas por la crisis o habitantes de otras zonas del mundo necesitadas de ayuda humanitaria y de programas de cooperación al desarrollo.

Como cada año, el Sorteo de Oro se comercializa a través de voluntariado, socios, trabajadores de la institución, oficinas y centros de Cruz Roja, administraciones de Lotería, bancos, cajas de ahorro, estaciones de servicio, oficinas de Correos, supermercados y en miles de establecimientos comerciales.

En la campaña de este año colaboran numerosas empresas y entidades con sede en Córdoba, como DEZA, Grupo Alsara, Supermercados Piedra, Magtel, Sanyres, Aucorsa, la delegación provincial de la RTVA, el Colegio de Farmacéuticos, Eulen, Daplast o De Patios. A las que hay que sumar otros canales de venta nacionales.

Además, este año participan en la difusión del Sorteo de Oro diez rostros muy conocidos del país que han llegado a lo más alto en sus respectivos ámbitos profesionales (Alejandro Sanz, Niña Pastori o Rafa Nadal, entre otros), para reforzar la idea de que conseguir lo que uno se propone no es cuestión de suerte, sino de trabajo duro, constancia y exigencia.

“Igual que acabar con la pobreza, la soledad o la violencia de género no es cuestión de suerte, sino del compromiso, esfuerzo y solidaridad de quienes quieren mejorar las condiciones vida, salud, trabajo y bienestar de las personas que más lo necesitan”, concluye la presidenta provincial de Cruz Roja.