Javier Collado

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Con solo 11 años, Martina Rocca se convirtió en la nueva Embajadora de Ushuaia, asumiendo con responsabilidad y orgullo la destacada labor de representar a todos los vecinos de la ciudad que eligieron su historia entre 17 postulantes durante la Fiesta Nacional de la Noche Mas Larga en Argentina.

Junto a su madre, Daniela Ocampo, Martina encabeza una cruzada solidaria con un mensaje de esperanza y altruismo inigualable: Ella aprendió a darle sentido a su propio dolor transformándolo en una herramienta para hacer algo en beneficio de los demás. Cuando tenía 7 años, Martina perdió a su papa producto del cáncer, y a partir de esa inmensa tristeza, se preguntó qué podía hacer para ayudar a otras personas que atraviesan la dura enfermedad, y “transitar el dolor con amor”, como lo describe su madre.

“Existe la donación de sangre, de médula o de órganos -le explico Daniela-, y también hay gente que dona su pelo para otras personas que están pasando por la enfermedad y lo perdieron por los tratamientos: mujeres, hombres y niños”. La respuesta de Martina fue rápida y sin dudas: “Córtamelo”, insistió y lo logró. Daniela cuenta que “fue lo que necesitaba; ella dijo que se sentía diferente.

Lo entendió de esa manera: ‘Dios amaba a mi papá, porque se lo llevó a tiempo y no lo dejó sufrir’”, recuerda con orgullo. La primera donación de Martina fue enviada a Mar del Plata, donde una institución especializada confeccionó una peluca. “Después casi sin darnos cuenta, las fotos se hicieron virales y mucha gente se sumó a hacer lo mismo; hasta que una surgió una persona que no tenía la plata para enviar su pelo, y yo decidí asumir esa responsabilidad”, cuenta Daniela, recordando el proceso que atravesó junto a su hija, y que le dio motor a la Agrupación ‘Dar + Pelucas Solidarias’.

En 2015 Martina perdió a su abuelo, y volvió a donar su pelo. La cruzada solidaria siguió multiplicándose y llegando a más gente interesada en sumar su colaboración, hasta que un grupo de vecinos que conocían la historia de Martina, la propusieron como postulante a Embajadora de la ciudad, lo que junto a su madre aceptó, aunque con dudas. “Yo no quería exponerla a una elección, me parecía muy fuerte, pero le dimos para adelante y ganó. Ella fue elegida, -recuerda Daniela- desde entonces todo explotó. Las maestras tienen el pelo corto porque lo donaron, sus mejores amigas también, y a nivel nacional también tuvo repercusión”.

La figura de Embajadora también le dio un empuje especial a su cruzada, desde que la elección del Rey y la Reina de Ushuaia en base a un certamen de belleza fue reemplazada en esta gestión municipal, por la selección de representantes distinguidos por los propios vecinos a partir de sus acciones en beneficio de los demás. Martina es un reflejo de lo cuenta, de la bandera que lleva con orgullo y altruismo: “Aun en el dolor más inmenso, no vale la pena estar triste si puedes hacer algo por el otro”, como lo resume su mamá.