Javier Collado

Dobuss

En una mina de Botsuana encontraron el segundo diamante más grande de lo que se tiene registro con un peso de mil 758 quilates, sin embargo, por ser una gema de calidad variable, no alcanzará un precio récord.

La piedra tiene el tamaño de una pelota de tenis y fue descubierta por trabajadores de la empresa Lucara Diamond Corp. En la mina Karowe del país africano, que es conocida por tener en su interior gemas gigantes.

El diamante descubierto no alcanzará alto precio porque no tiene las características suficientes para que a partir de él se pulan increíbles piezas valiosas, como ha ocurrido con otros descubiertos. La ventaja de este hallazgo es que se demuestra que la planta en karowe tiene capacidad para detectar enormes gemas y no romperlas cuando se separa de cientos de toneladas de roca estéril.

Antes de la aparición de la nueva gema, en la mina fue encontrado el diamante que hoy lleva el nombre de Lesedi La Rona de mil 109 quilates y que fue vendido por 53 millones de dólares. En Karowe también encontraron una pieza de 813 quilates que alcanzó un precio récord de 63 millones de dólares.

“Karowe ha producido dos diamantes de más de 1.000 quilates en solo cuatro años, lo que confirma la naturaleza gruesa del recurso y la probabilidad de recuperar diamantes adicionales grandes y de alta calidad en el futuro”, indica un comunicado Eira Thomas, directora ejecutiva de Lucara.

En 1905 encontraron en Pretoria, Sudáfrica, al diamante que aun se ostenta como el más grande. Registró un peso de tres mil 106 quilates y tras dividirse en varias partes, sus dos más grandes nombradas la Estrella Mayor y Estrella Menor de África fueron colocadas en las Joyas de la Corona de Gran Bretaña.