Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. La directiva de la Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara ha manifestado sus quejas al gobierno municipal ante el anuncio de la “instalación de un mercadillo supuestamente de primavera en Ronda de Isasa”, sin que tan siquiera haya sido informado el consejo de distrito correspondiente ni el Consejo Asesor de Comercio, tratándose la iniciativa de “una vulneración del Reglamento de Participación”, que además “demuestra el descontrol absoluto sobre el uso de la vía pública, que se alquila al mejor postor”, llegando a cuestionar si el propio fin de los procesos de peatonalización es en realidad “con miras recaudatorias”.

Así, la directiva de Al-Zahara “no puede compartir” sobre la iniciativa anunciada en Ronda de Isasa que “ganar espacio para el peatón dé paso, sin solución de continuidad, a la ocupación del espacio ganado al vehículo privado a una actividad comercial sin contar con el aval del comercio ni del vecindario de la zona”. Más aún, considera que la instalación de este mercadillo nuevo “no responde a ninguna tradición cordobesa ni a ninguna demanda comercial, que está suficientemente satisfecha, sino a buscar el negocio turístico puro y duro”.

La federación vecinal viene a coincidir así con el rechazo ya formulado por el comercio cordobés, lamentando que ésta sea “la primera respuesta recibida” tras el compromiso del gobierno municipal para “la creación de una Mesa de Vía Pública para racionalizar el uso de la misma”, y más aún tras acabar de recibir las conclusiones de la Comisión de Usos del Casco que ahonda en la necesidad de centrarse en la actividad residencial y comercial tradicional” en contra de “inventos pensados exclusivamente para convertir el Casco Histórico en un escenario para el turismo”.

Al-Zahara reitera que ha pedido ya explicaciones y reclamado “que se paralice este mercadillo, que no cuenta con el consenso ciudadano”, algo que acrecenta sus dudas de que “sobre la vía pública y el Casco solo se pretende hacer caja a costa de expulsar al vecindario y comercio”, cuya presencia y actividad son las que realmente dan coherencia y razón de ser a la zona. “En el inicio del mes festivo, lo que menos necesita Córdoba es seguir colmatando la zona de la Ribera y de la Mezquita, que ya presenta la agresión de una actividad turística descontrolada”, concluye la directiva de la federación vecinal.