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CBN. Al menos 138 personas, entre ellas nueve extranjeros, murieron y centenares más resultaron heridas este domingo en un serie de atentados contra tres iglesias que celebraban la misa de Pascua y tres hoteles de lujo en Sri Lanka.

Estas acciones, de una violencia inhabitual y cuya naturaleza exacta se desconoce, no han sido reivindicadas hasta el momento.

Una de las explosiones se registró en la iglesia San Antonio de Colombo, otra en la iglesia San Sebastián de Negombo, al norte de la capital, y la tercera en una iglesia de Batticaloa, en el este de la isla. Los tres hoteles atacados están en Colombo.

Según un balance todavía provisional proporcionado por un oficial de la policía que pidió anonimato, las autoridades contabilizaron 45 muertos, entre ellos nueve extranjeros, en Colombo, 67 en Negombo y 25 en Batticaloa.

Además, al menos 160 personas heridas en la iglesia de San Antonio fueron ingresadas en el Hospital Nacional de Colombo.

El primer ministro esrilanqués, Ranil Wickremesinghe, condenó enérgicamente estos «ataques cobardes» y aseguró que su gobierno estaba tomando «medidas inmediatas para contener la situación». «Hago un llamamiento a todos los esrilanqueses a que permanezcan unidos y fuertes en este trágico momento», escribió en su cuenta oficial en Twitter.

El ministro de Finanzas, Mangala Samaraweera, tuiteó por su parte que los ataques habían matado a «numerosos inocentes» y parecían «un intento coordinado para provocar asesinatos, caos y anarquía».

El 11 de abril pasado, el jefe de la policía de Sri Lanka, Pujuth Jayasundara, alertó en una nota a los oficiales de alto rango de que un grupo musulmán radical planeaba ataques suicidas contra «iglesias importantes».

«Una agencia de inteligencia extranjera ha señalado que el NTJ (National Thowheeth Jama’ath) planea llevar a cabo ataques suicidas contra iglesias importantes así como la embajada india en Colombo», señaló la alerta.

El NTJ es un grupo musulmán radical de Sri Lanka que se dio a conocer el año pasado cuando fue implicado en actos vandálicos contra estatuas budistas.

Sri Lanka, con una población de 21 millones de habitantes, es un país mayoritariamente budista que cuenta con unos 1,2 millones de católicos.

Junto al 70% de budistas, los hinduistas representan un 12%, los musulmanes un 10% y los cristianos un 7%.

Los católicos son percibidos como una fuerza unificadora ya que tienen adeptos tanto entre los tamiles como los cingaleses.

Sin embargo, algunos cristianos son mal vistos porque apoyan las investigaciones exteriores sobre los crímenes presuntamente cometidos por las fuerzas armadas contra los tamiles durante la guerra que culminó en 2009.

Según la Organización de Naciones Unidas, el conflicto de 1972 a 2009 dejó entre 80.000 y 100.000 muertos.

Veinte años después de Juan Pablo II, el papa Francisco realizó una visita a la isla en enero de 2015, durante la cual celebró una misa a la que asistieron hasta un millón de fieles en Colombo.

La policía indicó entonces que la participación de un millón de personas constituía la reunión pública más numerosa de la historia de la isla.

En su sermón, el papa insistió en la libertad de credo en un país herido por las tensiones étnicas e interreligiosas.

Antes de la elección de Francisco en marzo de 2013, el cardenal esrilanqués Malcolm Ranjith había sido citado como un posible candidato a ocupar el trono de San Pedro.