Javier Collado

Dobuss

Elena Páez. Pablo Casado afronta la última semana de campaña con un tono reivindicativo con lo hecho por su partido. El líder del PP se ha comprometido a que, si gobierna tras el 28-A, no haya listas de espera superiores a un mes para pruebas médicas.

En un mitin en Toledo, Casado recordó además su promesa de una tarjeta sanitaria única y de un calendario de vacunación único en toda España, dos de las medidas en materia sanitaria que se recogen en su programa electoral. Además, prometió que implatará la libertad de elección de médico y la cartera sanitaria básica en toda España, además de un plan de apoyo a los diabéticos y celíacos.

«Nosotros cogimos una España que estaba en la UCI y la conseguimos estabilizar, operar y que con un plan de choque pasara a planta, pero ahora está recayendo», sostuvo el presidente popular en un simil en este sentido.

De nuevo, por el «voto unido»

Tuvo tiempo también Casado para volver a pedir que se una el voto bajo las siglas del PP. Ha pedido no votar a los partidos que no tienen posibilidad de sacar senadores, como Ciudadanos y Vox, a los que tiene «mucho respeto», ya que su voto supone «facilitar que le caigan» hasta tres escaños en la Cámara Alta a Pedro Sánchez.

Como ya ha venido haciendo estos días, el presidente del PP ha insistido en que la receta es «concentrar esfuerzo» en la «única alternativa» a un Gobierno de Sánchez, y ha asegurado que para el reparto en el Senado pasa «como en la liga de fútbol» que los tres puntos van para el ganador.  Por otro lado, ha lamentado que «nadie hizo tanto mal en tan poco tiempo a España» como Sánchez, que no quiere debatir ni dar la cara.