Javier Collado

Dobuss

CBN. Nicanor Quinteros, un niño argentino de 13 años, fundó en 2015 una pequeña escuela en su casa situada en la región rural de Pocitos, al norte de Argentina donde él vive, con el fin de ayudar a otros niños de la zona en sus tareas escolares. Esta escuela que comenzó recibiendo a pocos niños, cuenta en la actualidad con 50 alumnos.

Ramona Quinteros, la abuela de Nicanor, fue la que construyó esta ‘escuelita’ como todos la llaman. ‘Patria y Unidad’ fue el nombre que le pusieron al proyecto, en homenaje al país por la primera palabra y para que los niños siempre estén unidos.

Nicanor iba a un centro educativo por las mañanas cuando empezó con este propósito y por las tardes acudía a su escuela para impartía sus clases con materiales como nylon y chapas que le servían para construir pequeñas ‘aulas’. Las mesas y las sillas estaban hechas con cajones de verduras y la pizarra eran trozos de cartones en los que escribían con tizas.

La historia se ha conocido años después, y desde entonces muchas personas de distintos puntos del país le han enviado donaciones. Además las subvenciones estatales han permitido que la ‘escuelita’ se pueda edificar y que se adaptara con pupitres, ordenadores usados y un aire acondicionado.