Imagen: Facebook Antón Corpas

Dobuss

Expuesto a las inclemencias del tiempo, a la soledad y sin recursos Pepe, de 78 años, llevaba alrededor de cinco años viviendo a la intemperie en los bajos del Centro Oceanográfico de Baleares en Palma de Mallorca. Sin embargo, hace unos días recordó una amistad que le salvo la vida: Antón Corpas, quien ha narrado su historia en Facebook.

Sus caminos de se enlazaron hace dos años y medio, cuando Antón, un asturiano que llegó a Palma hace ocho años, le conoció mientras paseaba a su perro, tal y como informa Diario de Mallorca. A partir de aquel instante empezó una amistad inquebrantable.
No obstante, durante una de sus caminatas en febrero, el joven notó que algo iba mal cuando Pepe le devolvió el saludo de forma brusca. En efecto, tras preguntarle el porqué, Pepe le comentó que le dolían bastante las piernas. Inmediatamente, Antón avisó a una ambulancia, que tuvo que volverse vacía debido a que Pepe no quiso marcharse y abandonar sus pertenencias.
Una semana después tuvo que solicitar, de nuevo, los servicios médicos, pero Pepe rehusó otra vez la ayuda. No obstante, dos días después Antón se lo encontró babeando y sin hablar.
Tras varias horas intentando en vano pedir ayuda por teléfono al Ayuntamiento de Palma, Servicio Sociales e IMA (Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales), Antón llamó desesperadamente a una ambulancia. En esta ocasión sí trasladaron a Pepe al hospital. Además, el joven grabó y publicó un vídeo del suceso para denunciar la nula atención de las instituciones citadas.
Actualmente, Pepe está todavía ingresado en buen estado a la espera de recibir una plaza en un centro social, algo de lo que que no se termina de fiar, pero siempre le acompaña su joven amigo. Incluso el viernes 12 de abril le organizó, junto a otros vecinos, una fiesta sorpresa por su 78 cumpleaños, algo que el propio Pepe, emocionado, no se esperaba.