Edificio Museo Taurino de Córdoba
Museo Taurino de Córdoba.

Javier Collado

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Elena Páez. El Museo Taurino de Córdoba exhibirá, del 12 de abril al 12 junio, el proyecto pictórico de Manuel Garcés Blancart ‘Eran las cinco de la madrugada’, un mural de gran formato donde plasma su visión onírica del toro y los animales salvajes. Esta exposición inicia el programa ‘Trampantojo taurino’ con el que la Delegación de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de la capital persigue abrir dicho museo al arte actual y los creadores y creadoras del siglo XXI.

Así lo han destacado en su presentación en rueda de prensa el teniente de alcalde de Cultura y Patrimonio Histórico, David Luque, y el artista plástico y autor de la obra, Manuel Garcés (Córdoba, 1972), quienes han agradecido el apoyo y colaboración prestados por el personal del Museo y la Delegación Municipal de Cultura para facilitar tanto la labor previa como la ejecución una obra de grandes dimensiones.

“La idea -ha explicado Luque- es ir invitando a artistas no solo de la ciudad, para que in situ, aquí, en el Museo Taurino, y con un tiempo de ejecución de obra largo, tengan como fuente de inspiración la tauromaquia y nos dejen una obra de arte contemporáneo de autores que tienen prestigio como es el caso de Manuel Garcés, para ir haciendo, poco a poco y con los años, un fondo de arte actual relacionado con la tauromaquia que sirva para sumar la imponente colección que tenemos”.

Lo que se pretende, según ha abundado Luque, es que “el toro y la tauromaquia sea siempre el eje central, pero que no tenga que ser siempre la referencia a la plaza, a las suertes, sino que nos salgamos de los tópicos en ese sentido, para que, al igual que otros artistas contemporáneos que han tratado la tauromaquia, los y las artistas que se inviten al proyecto tengan absoluta libertad para realizar sus obras”.

Manuel Garcés ha indicado que la obra para el Taurino ha supuesto “un reto singular en su carrera”, ya que “la temática planteada, con el toro como eje principal, pocas veces se ha mostrado en sus cuadros, lo que le ha llevado a una perspectiva diferente”.

Así, el artista, que realizará visitas guiadas mientras se exhibe ‘Eran las cinco de la madrugada’, ha explicado que, para concebir el mural, ha trabajado la representación del toro en diferentes épocas y la relación de éste con el ser humano y en la mitología. Después, ha tratado de llevar esta propuesta “a su terreno e integrar el toro como un elemento más dentro de su lenguaje pictórico”, ha indicado Garcés.

“A partir de historias y visiones que aparecen repetidamente en mis sueños, he asociado la presencia de animales salvajes en las calles con mis paseos erráticos por lugares indeterminados de la ciudad de Córdoba”, ha dicho Manuel Garcés, antes de añadir que “la construcción plástica de la obra y estos relatos oníricos se han mezclado en el juego mental y físico de la pintura, que finalmente va a desembocar en el cuadro”.

El título de la exposición, según ha contado el autor, se lo debe a su hermano, Enrique Garcés, quien le invitó a jugar con el poema taurino de García Lorca sobre la muerte de Sánchez Mejías. La madrugada sustituye a la tarde, abriendo así la puerta de los sueños y el desorden infantil que destilan los catorce o quince bocetos que ha utilizado para componer la obra pintada finalmente sobre dos telas grapadas de grandes dimensiones.

Manuel Garcés nace en Córdoba (España) en 1972. Desde hace más de una década compagina su profesión de pintor con la de profesor de plástica en la Facultad de Ciencias de la Educación de Córdoba. En el 2011 expuso El barco del azar en la galería madrileña Rafael Pérez Hernando; un año después mostró Área de sol en el Museo Provincial de Huelva. En el 2013 expone El monstruo marítimo en la galería Mecánica de Sevilla, tres años más tarde cuelga Los durmientes en la galería cordobesa Carmen del Campo y de nuevo en el 2017 vuelve a exponer en Sevilla Belo Horizonte, en la galería Birimbao. Su última exposición individual, Parques y jardines, tiene lugar en la galería madrileña My name is Lolita art, en 2018. En el 2015 participó en la colectiva de pintores del sur de España PREVIEW, comi- sariada por Sema Da Costa para la galería Yusto Giner, Marbella.

Ha trabajado como ilustrador en Mar, el niño de agua de Ana Belén Ramos, Sharaija murió con trece años de Eduardo Chivite. Ilustra la portada de Un mundo feliz de Aldous Huxley, Gotas negras de Andrés Neuman y la portada del disco Noséqué – Nosécúantos del grupo Señor Chinarro, entre otros trabajos.