Javier Collado

Dobuss

CBN. La Salle está de celebración con motivo del Tricentenario de la muerte de San Juan Bautista de La Salle, fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle), destacando entre las fechas más señaladas del calendario de actos previstos para estos meses la del 7 de abril, cuando se conmemora el día en el que De La Salle falleció en 1719 en la ciudad francesa de Ruan, o próximamente la del 30 del mismo mes, cuando nació en Reims.

Con distintos actos y actividades en las obras educativas y fuera de ellas, tanto festivos como religiosos, la gran familia lasaliana recuerda no solo la figura y la vida de San Juan Bautista de La Salle, sino también su carisma y su legado, además de su huella en todos los que durante estos tres siglos se han unido a su misión para “juntos” hacerla crecer, superando dificultades y barreras en el tiempo y en el espacio. Desde la Institución se quiere que este aniversario sea una verdadera oportunidad para aumentar tanto la viabilidad como la vitalidad de la misión educativa mirando más allá, intentando prolongar el legado al menos otros 300 años más.

Por eso, bajo el lema “Un corazón, un compromiso, una vida”, con el objetivo de manifestar la unidad global de La Salle y fortalecerla para trabajar por un mundo mejor, y sin olvidar la necesidad de seguir prestando un servicio a los más vulnerables, esta fecha es un recordatorio de lo que debe ser cada día.

La misión de La Salle sigue siendo mirar la realidad, dejándose impresionar y trabajar para dar, desde la educación, la mejor de las respuestas a quienes más lo necesitan en

cualquier parte del mundo, intentando construir una sociedad más justa y solidaria, adaptándose a las distintas realidades de los lugares hasta los que llega desde la responsabilidad, la creatividad, la justicia, la convivencia, la interioridad y la trascendencia